15 millones de personas piensan esta pelotudez y por eso estamos en peligro de quedarnos sin un cine que ha producido Oscars, sin un sistema universitario que ha dado premios nóbel, sin el entramado nuclear más importante de toda américa latina, sin clase media, sin paisajes, sin
En un mundo dominado por la IA se armó un flor de balurdo por un trapo.
Un pedazo de sábana en el que escribieron con pintura negra lo que todos sabemos, que las Malvinas son argentinas.
Parece que lo viejo funciona nomas.
Lo hermoso de que Inglaterra pida sanción de la FIFA por el mensaje de Malvinas es la paradoja: la sanción solo tiene sentido si se reconoce que, efectivamente, "Malvinas" se refiere a las islas.
Si "Malvinas" no fuera una forma válida de nombrarlas, sería una palabra cualquiera.
Pero al denunciarlo como un mensaje político, admiten justamente lo contrario: que "Malvinas" nombra un territorio en disputa, que el reclamo argentino existe y que "Falklands" no es un nombre neutral ni definitivo, sino atravesado por su propio imperialismo.
Y esa es la revolución: lograr que la frase "Las Malvinas son argentinas" siga disputando sentido, incomodando al imperio (que todavía, en pleno siglo XXI, tiene 14 naciones subordinadas al Commonwealth) y recordando que la ocupación, al menos en ese pedacito de tierra del sur global, nunca consiguió volverse completamente legítima.
No estoy preparada para el domingo, una parte completa de mi infancia, adolescencia y juventud se va con él. Tiene que ser el cierre perfecto porque somos unos pesados, porque sabemos que él puede. Messi se merece todo, no nos va a alcanzar la vida para agradecerle.
Lo gracioso es que para los argentinos este iba a ser un mundial mas no había clima para nada, hasta que empezaron a romper las bolas con el odio hacia Argentina y nos obligaron a hacer de este mundial algo histórico