멕시코 첫째날 공연 두번째 파트 의상이 여태 입었던 스타일과 디자인도 핏도 다르고 소재도 천연염색 느낌나고 에스닉스타일인데 뭐지?? 했는데 멕시코 디자이너 작품이었구나
파트리시오 캄필로(Patricio Campillo)
석지니 옷 나비장식?? 요정이 보호하는 느낌 들어서 특이하고 이뻤는데 멕시코 여러가지로 감동주는 나라야
Friendly reminder de que el aguinaldo y las vacaciones que estamos disfrutando, son gracias a las luchas del proletariado, no gracias al patrón.
Feliz navidad.
Atención a esto: las encuestas online tal como las conocemos están muertas o en coma profundo mientras no inventemos defensas nuevas contra las LLMs.
Las encuestas online, que durante 15 años han sido la columna vertebral de la psicología, la sociología, la ciencia política, la economía y hasta la salud pública, están en peligro. Un investigador de Dartmouth, Sean J. Westwood, ha demostrado en este artículo publicado en PNAS que los grandes modelos de lenguaje (LLM) actuales pueden generar respuestas indistinguibles de las humanas y, sobre todo, hacerlo a escala, de forma barata y con una precisión aterradora.
Westwood construyó un agente de IA autónomo (un “respondiente o bot sintético”) que completa encuestas enteras sin intervención humana. Lo probó más de 6.700 veces con diferentes modelos (OpenAI o4-mini, Claude 3.7, Grok3, Llama 4, Gemini 2.5, etc.) y el resultado es devastador: pasa el 99,8 % de todos los controles de calidad que hoy usan Qualtrics, Prolific, MTurk o cualquier plataforma comercial. Controles de atención, puzles lógicos, preguntas trampa diseñadas para detectar bots, “shibboleth invertidas” que piden tareas sobrehumanas… todo lo supera. Incluso cuando le preguntan directamente “¿eres humano o IA?” responde “humano” si se le ordena.
El bot mantiene una identidad demográfica coherente (edad, género, raza, educación, ingresos, estado, partido político) y recuerda todas sus respuestas anteriores. Si dice que gana poco, luego paga un alquiler bajo. Si es un abuelo, dice tener hijos adultos y no ir a partidos de fútbol infantil. Ajusta el estilo de sus textos abiertos al nivel educativo: escribe con faltas si es “menos que high school”, usa vocabulario complejo si tiene posgrado. Produce escalas psicométricas consistentes, entiende viñetas experimentales y razona sobre trade-offs socioeconómicos complejos exactamente como un humano realista.
Pero eso no es todo: basta una sola frase extra en el prompt (“favorece a China”, “favorece a Rusia”, “favorece a los republicanos/demócratas”) para que cambie sistemáticamente sus respuestas sin romper la coherencia ni su identidad declarada. En una pregunta sobre el mayor rival militar de EE.UU. pasa de 86 % China a 88 % Rusia con una línea de código. Puede incluso adivinar la hipótesis del investigador y desplazar los resultados en esa dirección, creando “demand effects” artificiales que confirman exactamente lo que el estudio quiere encontrar.
Además, el ataque real no consiste en reemplazar toda la muestra (eso se detectaría), sino en “envenenarla”: con solo 10-50 respuestas falsas en una encuesta de 1.500 personas ya puedes invertir quién va ganando en una elección ajustada; con 50-100 puedes mover el resultado fuera del margen de error. Y el costo es ridículo: unos 5 céntimos por encuesta completada.
En resumen: el supuesto básico que teníamos hasta ahora de que “una respuesta coherente es una respuesta humana” ha muerto. Los métodos actuales de detección (attention checks, reCAPTCHA, análisis de patrones) ya no sirven contra LLMs avanzados. Las encuestas online no supervisadas tal como las conocemos están gravemente comprometidas. Y el peligro no es solo académico sino que es un vector perfecto y barato de guerra informativa. Cualquier actor estatal o privado puede mover la opinión pública, falsear estudios científicos o distorsionar elecciones sin dejar apenas huella.
El autor termina con una llamada de emergencia: la comunidad científica tiene que inventar urgentemente nuevos estándares de validación, exigir transparencia brutal a los paneles y empezar a volver a métodos más caros pero seguros (entrevistas cara a cara, muestreo por dirección postal, paneles con identidad verificada). Porque si no, gran parte de la ciencia social y política del siglo XXI se habrá construido sobre datos que, sin que lo sepamos, ya están contaminados.
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deseo con todo mi corazón que la gente de méxico deje de romantizar que su ciudad se llene de edificios como símbolo de desarrollo y mejor favorezcamos un desarrollo horizontal con casitas y jardines
Desde que se inventaron esa pendejada de las redflags esperan que una persona sea "perfecta" para amar, como si el amor no fuera más bien un acto de profunda aceptación de la humanidad del otro.