A veces, lo único que necesitas para sentirte bien es un fin de semana sin pendientes ni compromisos. Dormir hasta tarde, tener la ropa limpia, la nevera llena, una buena serie y pequeños proyectos que disfrutar a tu ritmo. No necesito mucho más, me encanta la tranquilidad de mi hogar y la vida sencilla que estoy construyendo.
Pasar por dificultades no te hace automáticamente más sabio ni más maduro; lo que realmente influye es cómo reflexionas sobre lo que te pasó.
Un estudio de un año con casi 500 personas mostró que, en general, la adversidad (conflictos, problemas de salud, estrés económico, etc.) no aumenta la sabiduría con el tiempo e incluso en algunos casos puede empeorarla.
Lo que marca la diferencia es el estilo de reflexión: cuando te distancias un poco de la situación y la miras con perspectiva (en lugar de quedarte atrapado rumiando y reviviéndola intensamente), es más probable que mantengas o incluso fortalezcas tu capacidad de pensar con claridad, humildad y apertura.
En otras palabras, el sufrimiento por sí solo no enseña; enseña la forma en que lo procesas. Necesitas sufrimiento para ser sabio sí pero también requiere una forma específica de pensar.
Se dijo en la película Comer, rezar, ama: "Deja que las cosas se rompan, no te esfuerces en mantenerlas unidas. Deja que la gente se enoje, que te critiquen; no es tu problema. Permite que todo se derrumbe, sin preocuparte por el después. Lo que está destinado a irse, se irá, y lo que tenga que quedarse, seguirá ahí. Siempre hay espacio para algo nuevo, esa es la ley de la vida. No pienses que no queda nada bueno para ti;
simplemente deja ir lo que ya no."
“eres feminista porque creciste sin papá”
Mí papá diciéndome desde niña que estudie, trabaje y sea independiente para nunca tener que depender de un hombre
"Soy enemigo de los lugares llenos de gente, de la fanfarronería de dinero y de linaje, de la pretensión, de la gente consumidora, de las relaciones fugaces y de las reuniones llenas de hipocresía y mentiras."
Fiódor Dostoyevski
el debe pensar q le estoy haciendo mimos en la cabeza pero enrealidad estoy haciendole masajes capilares para ayudar al flujo sanguineo y que no se quede pelado
Haz de tu casa un lugar donde pasen cosas bonitas. Pon música. Cocina algo rico. Invita a tus amigos. Desayuna lento cuando puedas. Ten plantas. Abre las ventanas.
Celebra las buenas noticias. No necesitas estar de vacaciones para disfrutar tu vida.
Mi mamá me enseñó a no preguntarle a las personas cosas personales. Si tú me quieres contar algo, con todo el amor del mundo te escucho y te aconsejo. Pero del resto, jamás voy a preguntar nada. Se llama prudencia.
"Chale" es la expresión más nihilista que puedes encontrar en el argot mexicano. Es la pérdida total de la esperanza, una ausencia de sentido, con una dosis microscópica de un estoicismo que se rehúsa a desaparecer.