Si normalizamos peticiones como acabar con los Conguitos por racistas, que tiemble la gastronomía asturiana por antisemita: llevamos años cociendo judías.
"Bastard", pone. Todo va llegando, poquito a poco. Ahora, en un país cada vez más hispano y donde se habla cada vez más nuestra lengua común, le toca a Cervantes. Y mientras, en España debatimos sobre si derribar o no las estatuas de Colón. Somos idiotas hasta el suicidio.
Acabo de oír al ministro de Sanidad diciendo que van a "interlocutar" con no sé qué autoridad sanitaria extranjera y he chirriado tanto los dientes que me ha saltado un empaste.
Pablo Iglesias: Se va a derogar íntegramente la reforma laboral.
Nadia Calviño: No se va a derogar la reforma laboral y es absurdo y contraproducente abrir ese debate.
Pedro Sánchez: Pues yo no veo contradicción.