Por 32 años Chile llevo sus relaciones internacionales de manera intachable, logrando trabajar con todo el mundo, buscando siempre el beneficio del pais.
Eso hasta que llego Boric al poder y puso todos sus sesgos y amateurismo como estrategia de las relaciones internacionales de la nación. Ahora nos vemos en la mitad de una disputa internacional por no entender como se manejan estas relaciones.
Este es el regalo de salida que nos deja el peor gobierno desde la vuelta a la democracia.