Náufrago en X. Me gustan los libros, las leyendas y noticias maravillosas, los mapas de lugares que no existen y toda clase de erudición pintoresca e inútil.
Para los días soleados, «Paseos por Roma», de Stendhal, deviene un manantial de riqueza inagotable. Uno de esos libros que no solo se leen, sino que se habitan.
En Homero, especialmente en la Odisea, tenemos las cóncavas naves, las enarcadas naves, las naves de rojos costados, las veloces naves... Pero no encontramos por ningún lado, frente a la tradición náutica occidental, esa individualización del navío: el nombre y la mística del bautizo. Odiseo, en la isla de Calipso, repentino carpintero de ribera, se dedica a construir su balsa con un celo y un afán parecidos al amor, pero la balsa, al cabo, queda innombrada. Es, simplemente, 'la balsa'.
Una rara excepción vendría tiempo después con la nave Argo. Pero, claro, esa nave era especial. Su construcción estuvo envuelta en lo sobrenatural, y además llevaba un madero parlante y oracular. Y si algo habla, en la lógica griega, debe tener nombre. Pero he aquí que las naves homéricas viajan como en sumisas manadas de bueyes. Silenciosas, anónimas. Se cuentan por su número y su procedencia, como se puede comprobar en el largo y paciente (y para muchos, ay, tedioso) catálogo de las naves del canto II de la Ilíada.
Pero en Odisea XII no podemos evitar la tristeza ante esa nave que va desarbolándose, muriendo bajo los pies de Odiseo, por obra de la ira de Zeus y Poseidón. De alguna forma la nave es una extensión del cuerpo del héroe. Como para un caballero artúrico o un personaje del 'Far West', ya no es una res de manada, sino un caballo moribundo.
Hay otras naves que se desarbolan constantemente en la memoria, y luchamos por mantenerlas a flote. Mi padre servía de radiotelegrafista en la marina mercante. Mi madre y yo lo acompañábamos (como era normal en esos buques de tan poca tripulación) en las travesías por el Golfo Pérsico. Yo tendría unos tres años. Y de aquel Castillo Manzanares, granelero de la naviera Elcano, apenas recuerdo el rojo intenso de su casco bajo el azul clarísimo del cielo. Y el nombre.
El pasaje, donde Odiseo pierde su nave y sus hombres, pertenece a mi traducción de la Odisea (La Oficina 2024).
El Triángulo de la Primavera es una figura celeste que encierra una profunda idea de que el cielo nocturno puede organizarse en geometrías invisibles que solo existen en la mente humana, pero que nos ayudan a comprender el orden aparente del cosmos.
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El herbario «De historia stirpium commentarii insignes» (1542) contiene, por primera vez, el reconocimiento oficial de artistas ilustradores de plantas:
Albert Meyer (dibujando la flor) y Heinrich Füllmaurer (transfiriendo el dibujo al bloque de madera para los grabados).
Otro de esos libros raros e inencontrables: “Monstruos y prodigios", escrito en 1575 por el cirujano Ambroise Paré. En él recoge docenas de criaturas extrañas, desde malformaciones humanas y nacimientos anómalos hasta seres "desconocidos" en la época. Los grabados son una delicia
📖 Los clásicos de nuestra literatura al alcance de todos con la Biblioteca Clásica Básica de la RAE.
Esta nueva colección de la Real Academia Española comienza con el emblemático «Don Quijote de la Mancha». Ya disponible: https://t.co/Cx6lcR3hfC.
Leer 'El banquete de los eruditos', de Ateneo de Náucratis, nos acerca a muchas escenas de la vida cotidiana griega -y a muchos chascarillos-. Esta canción de la golondrina, que traduce @Juanmanuelmaci, es especialmente entrañable.
Detail of a dragon from Archive of the Order of Malta Libri bullarum for San Jacopo di Campo Corbolino in Florence as found in AOM 357. Part of our digitization project at the National Library of Malta.
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Dice Dante en la «Vita nuova» que conoció a su amada Beatriz por primera vez en las fiestas de la entrada de Mayo, cuando ambos eran niños todavía.
Yo lo conté en mi blog hace algún tiempo.👇🏻
«Halcones entre los cazadores comúnmente son llamados [...] seis linajes de ellos, que es a saber: neblís, baharís, gerifaltes, sacres, bornís, alfaneques. De los tagarotes no hacen mención aparte, porque son acordados por baharís»
P. López de Ayala, Libro de la caza de las aves.
Viking gaming board (replica), for the Viking war game ‘Hnefatafl’.
The object of the game is to drive the King piece into one of the corners.
This replica is at Roskilde Viking Ship Museum, Denmark.
📷 by me
#Archaeology