Hubo un tiempo, en los inicios de Ulabox, que había un competidor que nos compraba una (1) lata de Fanta en cada compra. Una y otra vez. Y nada más.
¿Por qué? Pues porque no teníamos mínimo de compra, el envío era gratis, y al entregar en franja horaria la operación nos salía por un congo. Y esa era su manera de meternos el dedo en el ojo y (supongo) fastidiarnos. Por no decir otra cosa.
El caso es que como no teníamos una cabeza de caballo a mano, mi socio @jaumegoma yo agarramos 24 latas de fanta, las metimos en una caja de Ula, nos montamos en su Smart, y fuimos a su oficina a entregarle las 24 latas de fanta y a hacernos una foto con él. Bien pegaditos a él. Y le dijimos que era el cliente del año.
No volvió a comprar.
¿Moraleja? Céntrate en tu bisnes.
Basta ya de esta mierda de niños de cuarenta años culpando a sus padres de ser unos inútiles porque de pequeños las velas de la tarta no eran del color que les gustaban. Vale ya de debilidad, de flojera, de llantos y de MIERDAS. Hazte adulto de una puta vez cojones ya.
@crpandemonium Al final las dictaduras se construyen entre muchos….. como le dijo el gran Virgilio Piñera en su momento en Cuba, en un escenario semejante, a Fidel Castro: Yo solo sé que tengo miedo, mucho miedo…