“All governments suffer a recurring problem: Power attracts pathological personalities. It is not that power corrupts but that it is magnetic to the corruptible.”
― Frank Herbert
@madeofmistak3 Maybe. I watched some eps a again and the series did not age well. He behaves like a total schizoid paranoid flat earther, but ends up being right every time. She never sees anything super crazy at the beginning, so it makes sense to be sceptical. She does change her mind, though
My goal here is to oppose misinformation and expose people who deliberately manipulate public opinion using false, misleading, or selective claims.
What’s yours?
Trump, el primer presidente posmoderno:
Según Damon Linker, Donald Trump representa la llegada real de la política posmoderna al poder en Estados Unidos.
Linker explica que antes de Trump ya existían los teóricos franceses posmodernos (como Derrida, Foucault, Lyotard y Baudrillard), que en las décadas de 1980-1990 rechazaron las “grandes narrativas” universales -como la verdad objetiva, el progreso o el liberalismo internacional- y afirmaron que todo es poder disfrazado. La izquierda académica abrazó estas ideas para “deconstruir” el orden occidental.
Trump encarna esta visión de forma práctica y sin haber leído a esos filósofos. Trata la verdad como una herramienta para conseguir lo que quiere, no como algo fijo. Cambia de versión según le conviene, no construye narrativas coherentes y gobierna mediante espectáculo, contradicciones y puro poder. El mejor ejemplo, según Linker, es la guerra contra Irán en su segundo mandato: empezó sin justificación clara, sin apoyo del Congreso ni de la opinión pública, con explicaciones cambiantes y caóticas, convirtiendo la guerra en un show mediático de fragmentos contradictorios.
En definitiva, Trump es el primer presidente verdaderamente posmoderno porque ha abandonado cualquier pretensión de verdad objetiva o coherencia, reduciendo la política a tribalismo, poder desnudo y manipulación constante. Linker advierte que esto es el resultado de la erosión de las ideas universales liberales, y propone recuperar una forma modesta de universalismo para evitar que la política se convierta solo en caos y fuerza bruta.
@Juliothepositve@CamaradaCuba Hace unos años, cuando salieron con esa falacia monumental de que los nazis eran de izquierda, me dije:
"En un tiempo más estos imbéciles también dirán que el Ku Klux Klan era zurdo"
Bueno, hemos llegado a ese tiempo.
Fin del mini-curso de moral evolucionista según Joshua Greene (Moral Tribes)
Bueno, hemos llegado al final. Lo más importante de todo el libro son los dos sistemas morales que Greene identifica y los dos modos de funcionar moralmente: en automático y en manual, como con las antiguas cámaras de fotos. Después, en el resto del libro habla de muchas cosas, de los dilemas de los tranvías o Tranviología (Trolleyology), que él ha estudiado con neuroimagen, del utilitarismo, del aborto, de muchas cosas interesantes. Pero quedaos con esto:
-Modo “Yo vs. Nosotros”: aquí nuestro cerebro automático (instintos morales) funciona de maravilla. La cooperación dentro del grupo sale casi sola.
-Modo “Nosotros vs. Ellos”: aquí los mismos instintos que nos salvan dentro de la tribu se convierten en el problema. Cada grupo moral tiene su propia “brújula emocional” y entramos en conflicto.
Por eso Greene compara la moralidad moderna con los nuevos pastos: ya no somos una sola tribu con las mismas normas. Ahora conviven muchas tribus morales distintas (progresistas, conservadores, religiosos, liberales, etc.) compartiendo el mismo espacio. Ese es el gran problema de la convivencia actual.
Clave para detectar si estamos en un conflicto Nosotros/Ellos:
-Problema moral: todo el mundo está de acuerdo en que algo está mal (ej: alguien roba, mata o engaña). No hay controversia. Estamos en el sistema Yo/Nosotros.
-Controversia moral: un grupo lo ve como bueno o neutro y otro grupo lo ve como inaceptable. Aquí ya no hay acuerdo automático y por tanto estamos en territorio Nosotros/Ellos.
La solución que propone Greene:
Cuando estamos en controversia moral (Nosotros/Ellos), no podemos fiarnos de los instintos. Hay que pasar al modo manual. Y la mejor “moneda común” que tenemos para negociar entre tribus diferentes es el utilitarismo: intentar maximizar la felicidad y minimizar el sufrimiento de todos los afectados, sin importar a qué tribu pertenezcan.
No es una solución perfecta, pero es la más práctica y menos tribal que existe.
Y para ponerlo en práctica, Greene nos deja sus 6 reglas para pastores modernos:
-Regla N.º 1. Ante una controversia moral, consulta, pero no confíes en tus instintos morales.
(Tus intuiciones morales funcionan muy bien en la vida personal -Yo/Nosotros-, pero fallan en los conflictos entre grupos -Nosotros/Ellos-).
-Regla N.º 2. Los derechos no sirven para hacer argumentos; sirven para terminarlos.
(Los derechos y deberes son herramientas útiles para proteger logros morales ya conseguidos o para cerrar debates cuando ya no hay espacio para la negociación racional. Pero no ayudan a resolver controversias reales, porque no hay forma neutral de decidir qué derechos prevalecen).
-Regla N.º 3. Céntrate en los hechos, y haz que los demás también lo hagan (reconoce nuestra ignorancia).
Antes de tener opiniones fuertes sobre políticas complejas, debemos entender cómo funcionan realmente y cuáles son sus efectos probables, basándonos en evidencia objetiva.
-Regla N.º 4. Desconfía de la equidad sesgada (biased fairness).
Tendemos a ver como “justo” lo que favorece a nuestro lado, incluso cuando creemos estar siendo imparciales. Hay que esforzarse conscientemente por ver las cosas desde la perspectiva del otro.
-Regla N.º 5. Usa una moneda común.
Todos queremos ser felices y evitar el sufrimiento. Esa experiencia humana compartida (felicidad / sufrimiento) puede servir como “moneda común” para negociar compromisos razonables, en lugar de discutir sobre derechos abstractos o valores tribales incompatibles. El utilitarismo (maximizar el bienestar general) es la forma más clara de aplicarlo.
-Regla N.º 6. Da (Give).
Haz sacrificios pequeños pero reales. Quienes tienen recursos de sobra pueden mejorar dramáticamente la vida de otros (incluso de personas lejanas o de “otro tribu”) con contribuciones modestas. Es la conclusión lógica del enfoque pragmático profundo.
Si entendemos esto, según Greene, podemos pasar de pelearnos como tribus a cooperar como pastores modernos que comparten los mismos pastos.
Gracias a todos los que habéis seguido el mini-curso.
Espero que os haya sido de utilidad.
Siempre es bueno recordar que no es novedoso que los ejercitos que mascran civiles (y los civiles que los apoyan) se vean a si mismos como "moralmente justificados".
“Centrists refuse to pick a side because they’re cowards.”
Yeah... Because only cowards choose to be attacked from both directions instead of just one.
No se me ocurre nada más distópico: una IA desmintiendo al tipo más rico del planeta que influencia a millones dibujando una realidad alternativa sobre la historia. Con nazis incluidos. Plot twist del final: fue el mismo tipo quien encargó la creación de esa IA. En tu cara Orwell
**No, Hitler was not a hardcore socialist in any conventional sense.**
The Nazi Party's full name included "National Socialist," and its 1920 25-point platform had some anti-capitalist rhetoric to appeal to workers (e.g., nationalizing trusts, profit-sharing). But Hitler redefined "socialism" to mean national/racial solidarity and the "common weal," explicitly rejecting Marxism, class conflict, and communism as Jewish plots.
In power, the Nazis:
- Banned socialist/communist parties and trade unions
- Purged and murdered actual leftists (e.g., Night of the Long Knives targeted Strasserites)
- Allied with big business and industrialists
- Retained private property and profits for compliant firms while directing the economy toward autarky and war
It was fascist authoritarian nationalism with heavy state control—not socialist worker ownership or egalitarianism. The label was mostly propaganda.
“It especially annoys me when racists are accused of 'discrimination.' The ability to discriminate is a precious faculty; by judging all members on one 'race' to be the same, the racist precisely shows himself incapable of discrimination.”
― Christopher Hitchens
Aunque la gente diga que apoya la libertad de expresión y los derechos civiles en abstracto, en la práctica, cuando hay polarización afectiva (odio emocional hacia el otro partido), los ciudadanos están dispuestos a restringir las libertades básicas (hablar en público, protestar, etc.) de quienes están en el bando contrario, mientras las defienden para los de su propio bando.
Los autores llaman a esto “intolerancia partidista” (partisan intolerance) y la definen como la diferencia en la disposición de una persona a censurar, prohibir o interferir en actividades (como protestas, discursos o publicaciones en redes) cuando las realiza el otro partido, comparado con cuando las realiza su propio partido.
Los autores muestran que la intolerancia partidista es un fenómeno fuerte en Reino Unido, simétrico entre izquierdas y derechas, y que no se detecta con las preguntas tradicionales de tolerancia (“¿apoyas la libertad de expresión?”). Solo aparece cuando se pregunta de forma concreta: “¿dejarías que ellos hagan esto?”.
En resumen, la polarización emocional no solo hace que odiemos al otro partido, sino que nos vuelve intolerantes con sus derechos civiles más elementales.