¿Es el cristianismo el nuevo punk?
¿Qué tienen que ver Rosalía, un tenista, las series, los memes, la literatura o la paternidad con la fe? ¡Más de lo que imaginas!
He soñado con el discurso, como @GarrochoS, que hay una energía que demuestra que este país se muere de ganas de volver a reconciliarse.
Hasta quienes trabajan lanzándose los trastos han disfrutado de la paz que emana de la sincera búsqueda de la verdad.
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Salgo del Movistar Arena tremendamente orgullosa de pertenecer a la Iglesia católica, porque solo ella podría congregar a gente tan diversa. Y del Santo Padre, porque solo él podría hablarle a personas tan dispares con tanta radicalidad.
“Decís que los tiempos son malos. Sed vosotros buenos y los tiempos serán mejores”. Impresionante discurso de Antonio Banderas, en forma y fondo. Emocionando al Papa y al auditorio. Banderas, padre súbito de la Iglesia.
Como preparación a la festividad del Corpus Christi, que este año contará con la presencia de Leon XIV en España, una reflexión teológico-pastoral en la revista Sal Terrae del mes de mayo @Salterrae_GCL
«Por suerte, el siglo XX transformó a la Iglesia y apostó por otra forma de estar en el mundo. Los que no han cambiado tanto han sido los políticos.»
Trump vs. León XIV, o la autonomía de la Iglesia; por @j_louzao https://t.co/lTgdNQJqvC
Ojalá los católicos del siglo XXI seamos tan valientes como lo está siendo León XIV, asumiendo que la Iglesia Católica no tiene miedo a proponer una palabra llena de fe, esperanza y caridad al mundo, en lo que gusta y en lo que no gusta oír.
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Tremenda paradoja. El mismo día el mundo contempla, fascinado, los logros de los que es capaz el ser humano, y es espectador horrorizado de los descalabros que provoca.
"No me lavarás los pies jamás" es otra forma de decir "¿soportaré que haya un dios y no sea yo?".
Dejarse lavar es la confesión oculta de que no tengo en mí mismo la razón de mi existir, porque esa razón es "recibida desde Otro".
Mucho auge cristiano por "Los domingos" y Rosalía, pero 𝙣𝙤 𝙝𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙨𝙞𝙙𝙤 𝙘𝙖𝙥𝙖𝙘𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙝𝙖𝙘𝙚𝙧 𝙣𝙖𝙙𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙚𝙡 𝙘𝙖𝙨𝙤 𝙉𝙤𝙚𝙡𝙞𝙖. ¿De qué sirve que se consuma más cultura cristiana, incluso que aumentase la asistencia a misas, si después no se traduce en capacidad de organizarse colectivamente para hacer el bien y detener el mal? Ha habido gente divulgando, pleiteando, rezando y (lo más importante) ofreciendo salidas solidarias, sí, PERO 𝙛𝙖𝙡𝙩𝙖 𝙜𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙙𝙞𝙨𝙥𝙪𝙚𝙨𝙩𝙖 𝙖 𝙥𝙤𝙣𝙚𝙧 𝙚𝙡 𝙘𝙪𝙚𝙧𝙥𝙤 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙣𝙚𝙨 𝙥𝙖𝙧𝙖𝙣 𝙙𝙚𝙨𝙖𝙝𝙪𝙘𝙞𝙤𝙨, 𝙧𝙤𝙙𝙚𝙖𝙣 𝙚𝙡 𝘾𝙤𝙣𝙜𝙧𝙚𝙨𝙤 𝙤 𝙘𝙤𝙧𝙩𝙖𝙣 𝙘𝙖𝙧𝙧𝙚𝙩𝙚𝙧𝙖𝙨 por distintas causas. A esta batalla hemos llegado tarde, pero 𝙫𝙚𝙣𝙙𝙧𝙖́𝙣 𝙚𝙪𝙩𝙖𝙣𝙖𝙨𝙞𝙖𝙨 𝙖𝙪́𝙣 𝙥𝙚𝙤𝙧𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙥𝙤𝙗𝙧𝙚𝙨 𝙮 𝙙𝙚́𝙗𝙞𝙡𝙚𝙨, e injusticias varias que aún ni imaginamos. Y los cristianos están llamados a preparase para salir ahí fuera físicamente, como en el Nuevo Testamento, a 𝙙𝙚𝙩𝙚𝙣𝙚𝙧 𝙚𝙟𝙚𝙘𝙪𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨, 𝙨𝙖𝙘𝙖𝙧 𝙜𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙙𝙚 𝙥𝙤𝙯𝙤𝙨, 𝙚𝙭𝙥𝙪𝙡𝙨𝙖𝙧 𝙙𝙚𝙢𝙤𝙣𝙞𝙤𝙨 𝙮 𝙖𝙯𝙤𝙩𝙖𝙧 𝙖 𝙢𝙚𝙧𝙘𝙖𝙙𝙚𝙧𝙚𝙨. Frente al imperio de la muerte y sus muchas patas -médica, económica, bélica- 𝙚𝙨 𝙝𝙤𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙣𝙤𝙨 𝙪𝙣𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙘𝙧𝙞𝙨𝙩𝙞𝙖𝙣𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙣 𝙤𝙩𝙧𝙤𝙨 𝙘𝙧𝙚𝙮𝙚𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙮 𝙣𝙤-𝙘𝙧𝙚𝙮𝙚𝙣𝙩𝙚𝙨 compartiendo una mínima visión de dignidad humana y justicia social. De esta derrota aún pueden venir victorias. Voluntarios, que den un paso al frente