Tienen toda nuestra bendición y apoyo, son la última frontera de lo que conocemos como estado de derecho en México.
No los dejemos solos, a su edad nos están dando muestra de valor y dignidad.
Una mujer se manifestó en redes sociales por el tema de las pensiones y esto fue lo que dijo:
“Mi papá le entregó 30 años de su vida a Pemex y yo le entregué mi infancia a sus ausencias; cuando estaba pequeña no entendía por qué no lo veía, pero al crecer entendí que lo que él hizo fue muy duro y de valientes. Hoy, a sus 65 años, después de creer, confiar y trabajar por un retiro que se ganó, le cambiaron las reglas en un mes. No, señora presidenta: mi papá no tenía una “pensión dorada”, tenía una pensión mucho menor que fue el resultado de 30 años sin domingos, sin cumpleaños y sin tiempo en familia, y yo soñaba con verlo disfrutarla en su vejez, pagándose sus viajes y en todo lo que él quisiera. Déjenlos en paz, déjenlos disfrutar su vejez, mi papá ya cumplió. Mientras tanto, nosotros los jóvenes estamos trabajando 3 o 4 empleos para llegar a fin de mes en un país donde los salarios no alcanzan y la informalidad es muy alta. Pero ellos ya no, ellos ya no tienen la energía para volver a empezar. Y aún así lo están haciendo. No se metan con quienes ya cumplieron, no les quiten lo único que les prometieron después de toda una vida. Así que si, este recorte de pensiones está lleno de historias como la mía; porque esto no es solo mi historia, es la de miles.”