Los años que fui diputado de Ciudadanos viví varias situaciones de violencia.
Vivimos un “rodea el Congreso” y al salir por la tarde nos tiraron de todo. Errejón había salido a jalearlos minutos antes.
En Alsasua con el Carnicero de Mondragón a la cabeza, también. Nos pusieron finos. Golpearon la furgoneta donde iban @Albert_Rivera y Savater.
Mis compañeros en Cataluña recibieron amenazas de forma permanente. Recuerdo a un militante de Cs con la nariz rota por el impacto de algo que le lanzaron.
@begonavillacis tuvo que soportar, embarazada, insultos y persecución por la calle.
En el Orgullo Gay lanzaron meado, escupieron, insultaron y vejaron a mis compañeros, con @InesArrimadas a la cabeza, hasta el punto en que la escolta los sacó de allí porque no podían garantizar su seguridad. Marlaska tuvo un papel siniestro en esos hechos.
Vivimos una bofetada a Rajoy, y en esta misma red hicieron miles chistes con eso. Un guantazo a un hombre de 60 años fue celebrado por muchos.
Hemos visto ataques a gente del PP. Ahora nos levantamos con las agresiones diarias a Abascal y a la militancia de Vox.
Están jugando con fuego. Y los pirómanos vienen siempre desde el mismo sitio. Solo creen en la democracia si mandan ellos.
Me convenceréis de que debo tener miedo de la ultraderecha cuando se comporten como la extrema izquierda francesa. Cuando quemen colegios, edificios históricos y demás. Cuando saqueen ciudades. Cuando hagan suya la calle. Entonces, sí, tendré acojone con la temible ultraderecha.
TIRO DE GRACIA: la alteración del censo electoral sería el remate de la democracia española. ¡Ojo a los movimientos de Pumpido y el Defensor del Pueblo!! Excelente denuncia de la Plataforma ante Europa. ¡Ayúdanos a difundirlas!
los españoles que dicen que se emocionarían viendo arder la sagrada familia, el escorial o la giralda a manos de inmigrantes son el primer enemigo a abatir
Acabo de descubrir el cover de "Sirena Varada" por Viva Suecia y estoy en bucle. Lo q han hecho es magnético, hipnótico y con un toque muy personal🫡
Respeto eterno a Héroes🤘🏼pero esto tiene un rollazo guapísimo!!! Nivelazo🖤🔥 #VivaSuecia#Murcia#HdS
Comer es un derecho. Y el pan es un negocio: lo hace un panadero que quiere ganar dinero, con harina de un agricultor que quiere ganar dinero, vendido en un supermercado o una panadería de barrio que quieren ganar dinero. Nadie en esa cadena está ahí por tu derecho a comer, les das igual tu derecho a comer, están por el suyo. Y sin embargo comes pan, barato y cuando quieras, porque hay miles de panaderos y miles de industrias fabricando pan. Mi pueblo es tan pequeño que no tiene panadería, bien, pues todas las mañanas pasa una señora con una furgoneta por la puerta de cada casa, pita, las abuelas salen y compran el pan. Ese es el nivel de implantación. La única vez que en España se intentó garantizar el derecho a comer poniéndole precio estatal al pan fue después de la guerra civil, en los años 40 con la cartilla de racionamiento. El pan desapareció del estante de las panaderías y se vendía como hoy se vende el tabaco Ducal o el American Legend en las tiendas de barrio, destrangis. A aquello se le llamó estraperlo, y lo hizo todo el mundo, no los malvados acaparadores de pan.
El agua de este tuit @Mr___Wolf también es un derecho. Y el agua es un negocio: Solán de Cabras, Lanjarón, Aquaservice con el dispensador de agua en la oficina o en la parcela, el camión cisterna, la desaladora o la embotelladora de aguas subterráneas que construye una empresa. ¿Cómo garantizamos el derecho al agua? ¿Poniéndole un tope al precio de Font Vella? ¿nacionalizando Bezoya? Obviamente no. Lo garantizamos con el Canal de Isabel II. Lo garantizamos con una tubería pública que llega a todas las casas, llega al grifo de la cocina y del baño, y le da a una familia lo que necesita a un precio razonable. ¿Y si no llega la tubería o el agua del grifo es una porquería? como es mi caso. Pues yo le mando un whatsapp a una empresa privada y una vez al mes y me trae 48 botellas de litro y medio de agua, de un manantial salmantino, por 21,80€ y a la puerta de mi casa. Nadie se muere de sed y nadie prohíbe vender agua.
Lo que hay que entender, y que parece que nadie entiende, es que un derecho no se garantiza declarándolo. Si cambiamos la Constitución y escribimos mañana "todo español tiene derecho a un chuletón de Ávila los domingos". Ole. Al día siguiente en las ganaderías hay la misma cantidad de vacas, y en las plazas hay gente exigiendo su derecho a chuletón de Ávila con pancartas (yo iría). Pero nada más. Sin embargo si en vez de hacer eso montamos un sistema en el que criar vacas sea un gran negocio, con pastos y agua para esa raza de vaca, veterinarios asequibles, una licencia que no tarde dos años y un matadero cerca de las ganaderías, una línea de ayudas sin intereses, una normativa asumible, limitamos la competencia desleal de otros países, las restricciones de la UE, reforzamos la marca y la DO de Ávila y a quien quiera montar una ganadería en la España vacía le echas un mano, pues resulta que en cinco años tienes chuletones de Ávila en cada restaurante y en cada supermercado de España sin que lo haya publicado nadie en ningún BOE. Un derecho se garantiza así: provocando que a mucha gente le interese producir lo que sea, y ayudando desde lo público para que ocurra lo que nos interese a todos que ocurra.
En ese escenario, que un señor gane dinero vendiendo chuletón de Ávila no es el centro del sistema ni su objetivo. El objetivo es que haya chuletones en todos los supermercados; que él gane dinero es la condición para que eso ocurra. Hagan ustedes la prueba al revés: denle al ganadero cincuenta vacas, una finca pública y un sueldo fijo por gestionarla. Al año siguiente tendrá cuarenta vacas, un ganadero que sale a las tres de trabajar, que concilia muy bien la vida familiar y laboral, y un chuletón en Ávila que no llega ni a Madrid. No porque sea vago, sino porque su hipoteca ya no depende de la vaca. El beneficio no es el vicio del sistema: es lo que hace que alguien se levante a las cinco a ordeñar sin que nadie se lo pida. Es el motor.
Yo sé que a estas alturas, usted que me está leyendo, ya piensa que esto es un panfleto liberal. No se me confunda. El liberalismo, como ideología, sostiene que todo debe ser relación privada y que el Estado se debe dedicar a garantizar la seguridad y poco más. El socialismo, que todo medio de producción debe ser público y que las plusvalías deben revertir en el Estado. Dicho mal y pronto, más o menos es así. Yo no estoy hablando ni de lo uno ni de lo otro: estoy hablando de los sistemas que ambos, y todas sus variantes, albergan: Los mercados, los intercambios, que existen bajo cualquier modelo político y que, cuando los amputas matas a la gente de hambre, literalmente. AENA es pública, cotiza en bolsa, gestiona más pasajeros que ninguna otra operadora del mundo y gana más de mil millones al año; Correos es pública y pierde cientos de millones al año mientras SEUR, MRW y Amazon le quitan el paquete y te lo llevan a tu casa en 24 horas. No es una cuestión de propiedad, la finca del ganadero puede ser pública, privada o incluso ser del Rey en un estado feudal como Marruecos, no importa, puede estar en concesión y funcionar igual, la panadería puede tener un acuerdo con el Ayuntamiento para llevar el pan todos los días al colegio a cierto precio, y aún así ganar dinero, y por tanto, funcionar también. La propiedad no es el centro del debate cuando hablamos de mercado, son los incentivos. Con los incentivos en su sitio, lo público funciona; sin incentivos, ni lo privado funciona. ¿Lo entendemos?
Vamos con la vivienda. La promotora levanta pisos, a eso se dedica, gana dinero con eso. Pero tiene que esperar dos años una licencia, no sabe qué ley tendrá cuando lo termine, si le intervendrán el precio y por tanto el cálculo que ha hecho con su margen, y paga el suelo a precio de oro porque la legislación sólo le deja hacer cuatro alturas por solar. Así que hace lo que más le interesa, pisos de lujo, pocos, que vende caros. Es el Estado diciéndole al panadero: te doy el horno eléctrico dentro de dos años, no te digo a cuánto vas a poder vender el pan, pagas la harina a precio de oro y solo puedes hacer diez piezas al día. ¿Qué hace el panadero? Diez hogazas de masa madre de 1 kilo, de harina de trigo de variedad antigua, molida en piedra y hecha en horno de leña de baobab de Madagascar, yo qué sé. No lo hace por pijo, lo hace porque con las reglas que hay, es lo que le permite ganar más margen. Es la consecuencia lógica de las reglas, va a ocurrir te guste o no, y se puede prever. Y luego el Gobierno viene y te dice que el panadero es un especulador, que vende el pan muy caro, y que hay que expropiarle el horno de leña.
En vivienda, el grifo, el canal de Isabel II, lo público, se llama VPO. Vivienda de Protección Oficial. Y en España el grifo está cerrado: tenemos un 2% de vivienda pública, Holanda, esa peligrosa república comunista del noroeste europeo, tiene un 23%. En España se construían 80.000 VPO al año en 2008 y hoy no llega a 10.000. Es decir, que usando el ejemplo de @Mr___Wolf y el agua, en tu casa no hay agua del grifo, te la ha cortado el gobierno, tenemos que usar agua embotellada para ducharnos y tirar de la cisterna, y nos estamos quejando del precio del agua embotellada en lugar de quejarnos de que no hay agua del grifo. ¿Se entiende así? ¿o todavía no?
Además, en este intercambio de bienes ocurre algo singular: cuanta más agua del grifo hay, más barata es el agua de botella, porque el suelo no es un consumible, es un sitio físico. Cada familia que entra en una VPO deja de comprar el piso, y ese piso, baja para encontrar compradores, sin que nadie le haya obligado a bajar el precio. Por eso en Viena el alquiler privado es de los más baratos de Europa, porque hay un puto 40% de la ciudad vive en vivienda pública (perdón por lo de puto) y el otro 60% tiene que competir con eso. El grifo no solo da agua pública, además le baja el precio al litro de agua pivado.
En España no hay que establecer más derechos sagrados en pancartas: hay que construir sistemas que los produzcan. La vivienda es necesaria, todo el mundo debería tener un techo, las familias nuevas deberían poder comprar una casa, el que se mueve para estudiar o trabajar debería poder alquilar a un precio razonable y en un sitio digno. Es un bien básico y tenemos la obligación de garantizarlo. Así lo hemos decidido entre todos. Y se garantiza como garantizamos el pan y como garantizamos el agua: con un sistema en el que a la promotora le interese hacer pisos normales y no de lujo, al casero le interese alquilar sin miedo, y con un grifo público constante, para el que aun así no llegue, pueda tener casa, y para que baje el precio de todos los demás.
Nosotros hemos hecho lo contrario. Hemos destrozado el sistema que había, que ya era regulinchi, y hemos cerrado el grifo. Le hemos puesto precio a la botella, hemos multado al que la vende y hemos tardado dos años en darle permiso al que quería abrir un manantial. Y ahora, con el estante vacío, el grifo seco y la gente pagando el agua con una parte en negro, acampamos en la Puerta del Sol con una pancarta que dice que el agua es un derecho y que prohíban las embotelladoras. Y el Gobierno, encantado, porque mientras miremos al de la botella nadie le pregunta por qué el grifo está cerrado.
Igual va siendo hora de dejar de bailarle el agua al Gobierno y empezar a pedirle que abra el grifo. Digo yo.
🇪🇸🇺🇸 ¡Gran actuación de Aday Mara en su segundo partido de pretemporada con los Thunder!
🔥22 PUNTOS
🔥6 REBOTES
🔥2 ASISTENCIAS
🔥10 de 10 en tiros de 2
De nuevo titular y 25' en pista
▪️Acumula un 15 de 15 en tiros 2 en pretemporada
🎥 @NBAspain
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Pues le voy a contestar, Pablo, ya que me da usted pie. ¿Sabe qué pasa? Que está usted reclamando un mundo que ya no existe. La Españita de Canal Plus: el chándal morado del Madrid para lavar el coche los domingos, el soniquete de Terminator y el acento inglés de Robinson antes del partido, el buen rollito socialliberal, el vecino que dudaba el día antes de las elecciones entre el PP y el PSOE y que decidía presidentes. Ese mundo ya no existe, Pablo.
Llevamos décadas moviendo el marco de lo que se puede decir a base de validar cosas que eran impensables. Validaron el escrache como "jarabe democrático", ¿se acuerda? yo me acuerdo, ¿y ahora qué pasa? que se lo hacen a ellos y lo llaman fascismo. Validaron rodear el Congreso, y ahora una cacerolada delante de Ferraz la muelen a palos, ¿verdad? Validaron que un ministro le conteste "saco de mierda" a un ciudadano sin cargo público desde su cuenta de Twitter, y ahora cuando la gente les grita a ellos hijos de puta se quejan de que peligra la democracia. Mis muertos, la ventana la movieron ellos, Pablo, y ahora no la pueden cerrar. No pida usted que la cierren. Y algunos lo avisamos. Yo ya estaba diciendo esto en 2017: cuidado con el pendulazo, cuidado con el pendulazo, subnormales, que luego vendrán los lloros. La física es exacta, un péndulo llega por el otro lado justo hasta la altura desde la que lo soltaste. Todo lo que lo han empujado hacia la izquierda es lo que va a volver hacia la derecha. Y por el centro, que es donde usted quiere que se pare, no se va a parar.
Tienes, Pablo, a la que señalaba víctimas de ETA antes de serlo gobernando, de facto, este país. Tienes a una cloaca contratando narcos para eliminar a jueces, Pablo. Tienes una ciudad autónoma literalmente invadida por un país vecino, y al gobierno señalando a sus habitantes, llamándolos fachas. Tienes una catástrofe natural, y al gobierno dejando que la gente se ahogue en el fango, sin enviar ayuda en tres días, para poder culpar al gobierno autonómico del desastre, y tratar de recuperar terreno electoral perdido. ¿Sigo?
Los jóvenes, Pablo, los que ahora son jóvenes, no como usted ni como yo, que tenemos la misma edad, nacieron con ZP. Eran niños cuando el 15M, les cerraron el instituto con el Covid y les prohibieron bajar al parque, y en clase, llevan diez años explicándoles que la degradación de su barrio es cosmopolitismo e integración, que el coche en el que van al pueblo a ver a la abuela es un crimen climático, que su padre es sospechoso de maltrato. Llevamos diez años de un infotainment cuyo único producto es humillar a la extinta clase trabajadora, a la que llaman "cuñados". Una década diciéndole al niño en el colegio que es un potencial violador, y que tiene que deconstruir su peligrosa identidad. Esos chavales no han visto nunca el mundo que vimos usted y yo. No tienen nada que echar de menos. No puedes pedirles que respeten unas formas que a ellos nadie les ha aplicado jamás.
Se llama descomplejización, lo trataban con mucho tino @aparachiqui y @JorgeSMiguel en Extremo Centro. —Que tu me llamas a mi fascista, y te gusta jugar a la guerra civil de mentirijillas, vale, nosotros también jugamos, y te sueltan "pesetas y cunetas" y "¿Que los nacionales fusilaron a tu abuelo? poco me parece".— Cito textualmente, tengo el libro subrayado por delante.
De lo que se trata, Pablo, es de que no le puedes pedir moderación ni mesura a muchacho de 20 años, porque moderado es el que tiene algo que perder, usted y yo lo somos porque tenemos nómina, casa, hipoteca y niños en el cole. Un chaval al que le han dicho a al cara que no va a poder comprarse una casa, que esta viendo al gobierno y sus voceros decirle que construir para él una VPO es de fachas, que paga cientos de euros por un cuartucho, que su barrio es un laboratorio de integración y que si se queja es por fascista, a ese, ¿le quitamos también el derecho a enfadarse?
Nosotros somos la generación que vio pasar todo esto y se quedó mirando La Sexta y leyendo El País: la que se calló lo del jarabe democrático por no parecer facha, la que miró para otro lado cuando le tiraban pis a Arrimadas en el Orgullo, cuando escracheaban a Villacís embarazada, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes haciendo la compra, la rodearon, la escupieron y la insultaron delante de su hijo, que veía la escena llorando. Lo que hay hoy lo hemos hecho nosotros, con nuestras miserias y nuestros miedos, y esos chavales que no tienen mesura son la generación que va a sacar este país del fango, en Paiporta y en todas partes, y lo va a hacer con una ventana que no abrieron ellos pero que van a usar.
Así que cuantas menos lecciones le demos usted y yo, Pablo, mejor.
La gente que es tan feliz con este gobierno, cuando va al mercado y compra pescado, o carne, o verduras, o cereales, o huevos, no piensa que algo no va bien y que a lo mejor otros hacen algo por cambiarlo?
Sr. Ministro, dedíquese a conseguir que los transportes públicos funcionen. En Ucrania, en plena guerra, he visto trenes funcionar con una puntualidad que aquí echamos de menos. En el Campo de Gibraltar miles de ciudadanos siguen sin conexiones ferroviarias fiables y con carreteras por toda España cada vez más peligrosas.
Puede llamarme “cuñado”, hacer bromas o faltarme al respeto. Es lo de menos. Lo importante es que usted es el ministro y responde por su gestión. Menos X y mejor transporte público. Y si no sabe hacerlo, deje paso a quien pueda. Gracias.
Increíble de ver a los “expertos” en solventar la emergencia de vivienda que vive España! En cada televisión! @telediario_tve@A3Noticias@tele5_noticias@noticias_cuatro La realidad es que tenemos a políticos que intentan crear decretos y soluciones cuando no tienen la preparación ni el conocimiento para idear una solución real al problema que vivimos.
España no tiene un problema de falta de decretos. Tiene un problema de falta de viviendas.
Y mientras el Gobierno siga confundiendo anunciar medidas con resolver problemas, seguiremos pagando las consecuencias de su inacción.
Subvencionar la demanda sin aumentar la oferta presiona los precios. Regular cada vez más un mercado sin construir vivienda nueva no elimina la escasez: la administra. Castigar fiscalmente una modalidad de alquiler puede cambiar incentivos, pero tampoco pone un solo ladrillo.
El Gobierno puede aprobar todas las medidas que quiera y venderlas como grandes soluciones. Puede encadenar decretos, anuncios y campañas de propaganda. Pero hay una pregunta que desmonta cualquier discurso:
¿Cuántas viviendas nuevas crea todo esto?
Porque la vivienda no se abarata repartiendo la escasez. Se abarata acabando con ella.
España necesita construir. Mucho.
Más suelo disponible. Licencias en meses, no en años. Más densidad donde sea posible. Seguridad jurídica. Muchísima más vivienda pública y también privada.
Pero el Gobierno no está haciendo lo necesario. Prefiere intervenir sobre las pocas viviendas que existen antes que crear las condiciones para que haya muchas más. Prefiere presentar parches como soluciones y cargar sobre propietarios, promotores y ciudadanos el coste de su fracaso.
Lo demás puede servir para redistribuir, proteger a determinados colectivos o cambiar incentivos. Pero no confundamos eso con solucionar el problema de fondo.
No se arregla una falta de vivienda repartiendo mejor las pocas casas que existen. Se arregla haciendo que existan muchas más.
Menos propaganda. Menos parches. Menos obsesión por intervenir sobre el mismo piso.
Más oferta. Más construcción. Más casas.
Pocos partidos del mundo tienen una red de tentáculos tan sofisticada que consiguen que, estando 8 años en el gobierno, la gente con problemas salga a protestar contra la oposición. Enorme mérito del PSOE pero no menos demérito de los retrasados de PP y VOX.