Con el tiempo aprendí que cuando alguien realmente te valora, no tienes que preguntarte qué lugar ocupas en su vida. No tienes que perseguir su atención ni interpretar sus silencios; sus acciones te hacen sentir querida, valorada y segura de que eres importante para esa persona.
No obligues a un hombre a hacer cosas que deberían nacer de él: darte un anillo, subir una foto contigo, regalarte flores o dedicarte tiempo.
Créeme, cuando un hombre realmente te quiere y te ama, no necesitas pedirle constantemente lo que quiere hacer por ti. Lo hará por iniciativa propia, porque le nace y porque disfruta demostrarte lo que siente.
Les juro que el hombre que de verdad las ama se convierte en el ser más servicial, atento, detallista, amoroso y respetuoso del mundo. Si le comentas un problema, va a hacer todo lo posible por solucionarlo, te hace la vida más fácil, más feliz. Si no cambia, es porque no quiere.
Busquen una pareja que tenga mucho que aportar, no hablo de dinero, sino de conocimiento, crecimiento y motivación. Enamórense de quién admiren, de quién los inspire a ser mejores, crecer, viajar, aprender y atreverse a vivir nuevas experiencias.
Madurar es entender que ninguna relación funciona solo con amor, hay que construirla, hay que mejorar individualmente, saber escuchar, dedicar tiempo de calidad, aprender a pedir perdón y a perdonar, y sobre todo, proteger un corazón que no es nuestro de cualquier impacto o herida.