Si ibas en el 60 sentido tigre y te olvidaste una bolsa con libros de la facu y te bajaste en Avellaneda entre las 20:20 y las 20:30... Háblame que los tengo yo, así te los devuelvo!!
Por fa, compartir zona de San Fernando/Virreyes.
👋 ¡Hola, ministro @oscarlopeztwit!
Estará usted ya harto de mí. 😃
Y yo del software que desarrolla su ministerio, así que… ¡empate! 🙃
Le explico la yincana de hoy:
Para facturar al sector público proporcionan ustedes un servicio de generación de facturas electrónicas: ✨MiFacturae✨.
Lo primero que quiero decirle y agradecerle es que MiFacturae ha mejorado muchísimo. Pero, sin pretender un demérito, también le digo que empeorarlo era imposible.
El nuevo MiFacturae solo tiene ahora un problema: ¡no funciona!
Se lo explico:
Para facturar a un organismo público hay que identificarlo con —que yo sepa— cuatro datos:
1️⃣ Oficina contable
2️⃣ Órgano gestor
3️⃣ Unidad tramitadora
4️⃣ Órgano proponente
Pues bien: MiFacturae omite de la factura electrónica este último dato, el órgano proponente. De modo que al remitir la factura al FACe, falla y es rechazada.
Esto seguramente esté robando miles de horas productivas mensuales a ciudadanos, empresas y organismos públicos.
Si desarrollaran su software en abierto yo podría reportar esto directamente al equipo de desarrollo, como ya hice en abril con dos problemas serios en Autofirma.
Pero como no lo hacen, le tengo que molestar a usted. O a su responsable de comunicación, que será —con suerte— el que quizá lea esto. Porque yo como ciudadano no tengo otro camino para canalizarle la frustración ciudadana con la Administración Electrónica estatal.
…Y pedir a mis pacientes seguidores, si son tan amables, que redifundan esto, pues es la única esperanza de que llegue a alguien en su ministerio —o en la AEAD o donde diablos sea— con capacidad de mover un dedo para resolverlo.
Saludos cordiales,
— Jaime
Sabéis que os suelo pedir pocas cosas, pero esta vez es muy importante. Por favor, ayudadme a que esta publicación con el vídeo de mis compañeros de Almaraz tenga la máxima difusión posible. Gracias.
Tenemos en España un Gobierno dispuesto a jugar con una crisis internacional para fabricar un relato político de consumo interno, aunque el precio sea abrir un frente con EE.UU., alimentar en Washington conversaciones sobre sanciones, aranceles y traslado de bases, y deteriorar una relación estratégica de primer orden. Y, aun así, cuando un periodista pregunta por esas consecuencias, no faltan los palmeros, los lamebotas y los comisarios del sectarismo que salen en tromba a decirnos que el problema no es lo que hace el poder, sino quien se atreve a preguntar por ello. Lo hacen en nombre de la izquierda, del progresismo y de una superioridad moral que se deshace en cuanto alguien les pone delante los hechos. Por eso sacan toda la artillería para acallar las consecuencia de sus actos y quieren convertir el periodismo en obediencia y la rendición total ante el poder en virtud cívica. No les molesta el riesgo que asume España, les molesta que se cuente lo que dejarán tras su marcha. No defienden principios, no defienden a España, defienden solo a los suyos, a sus bases. Y lo hacen con el fanatismo de quien cree que una mala decisión deja de serlo si la firma su bando y no hay prensa para exponerla.
Llevamos días viendo cómo una caterva de manipuladores políticos difunde mapas diarios del precio mayorista de la electricidad en Europa en los que España aparece con precios muy bajos, utilizándolos para atribuir ese resultado al supuesto éxito de las renovables. Es un mensaje simplista y construido para engañar.
Para empezar, el precio mayorista en España es bajo en algunos momentos gracias a la aportación de las renovables, pero también a la energía nuclear, que representa en torno al 20% del mix y aporta generación firme, estable y también baja en emisiones.
Además, tomar precios mayoristas en días concretos es una forma burda de construir un relato. Cuando se analizan medias anuales, España no destaca como especialmente barata en el contexto europeo, e incluso se sitúa por encima de países como Francia, cuyo sistema eléctrico está fuertemente respaldado por energía nuclear.
https://t.co/D05Ne4FlRK
Y hay un punto clave que ocultan las publicaciones engañosas: el precio mayorista no es lo que realmente pagamos en nuestros hogares. La factura eléctrica incorpora impuestos, cargos regulatorios, costes históricos del sistema y las primas a las renovables, además de un mayor uso de restricciones técnicas desde el apagón para garantizar la seguridad del suministro, muchas veces con tecnologías marginales como el gas, lo que eleva el coste final.
El resultado es un sistema de precios más caro y más complejo que el mayorista, donde el relato político va por un lado y los datos reales por otro. Que no os engañen.
https://t.co/Fkze9Tf82f
Por favor, citad esta publicación en respuesta a cada publicación falaz con el mapa de precios mayoristas de un día concreto para que no engañen a más personas.
@movistar_es en mi empresa no tenemos internet. Llamamos a soporte y no atendéis. Nos podéis decir algo más allá de la caída masiva a nivel nacional? Información = tranquilidad
Solo espero que @mercadona busque a esta persona, le haga pagar cada céntimo que ha robado porque por culpa de personas así un servicio gratis tan útil como este los acaban eliminando y no es justo.
Mi razón para afirmar que determinadas campañas recientes son anti periodísticas es que rompen con los fundamentos esenciales del oficio. El periodismo no consiste en amplificar relatos, sino en verificarlos; no en creer, sino en comprobar; no en pasar años logrando una entrevista, sino en verificar que lo que se dice en ella es cierto. Cuando una cobertura se construye sobre testimonios no contrastados, presentados como hechos consumados y sin respaldo documental o judicial, se sustituye el método por la convicción y la información por el señalamiento.
Una lección básica de periodismo es distinguir con claridad entre hechos probados, acusaciones y opiniones. Confundir esas categorías desorienta al lector y erosiona la credibilidad del medio, además de la calidad democrática. También implica ignorar principios elementales como la presunción de inocencia, que no es una concesión ideológica, sino una garantía civilizatoria. El contraste de fuentes, la búsqueda de pruebas independientes y la contextualización no son adorno sino el núcleo fundamental del trabajo informativo.
Además, la repetición de una acusación no la convierte en verdad. El periodismo no es vehículo de acusaciones. La insistencia sin verificación puede generar ruido, pero no conocimiento. El periodismo responsable informa sobre lo que está acreditado, explica lo que está en disputa y señala lo que aún no se sabe. Cuando se abdica de esa disciplina, el resultado no es periodismo crítico, sino una campaña ideológica o política sin sustento, vulnerable a errores, manipulaciones e intereses ajenos a la información.
Y en fin, esto no es más que mi opinión y los principios por los que yo, desde todo el respeto, me conduzco.
Señores de @SEUR@SEUR_responde (LOL) , el portal número 4 no es el portal número 2. El número 4 está pegado al número 2 pero NO es el mismo. Es otro. Agradezco que hayan dejado 4 paquetes, que no son míos, en el felpudo de mi puerta sin haber llamado siquiera al teléfono de contacto que figura en las etiquetas. Pero no se preocupen, los vecinos ya nos hemos puesto de acuerdo y lo solucionaremos.
Sigan siendo así de profesionales. Muchas gracias.
Doña Manolita lleva 5 años sin vender ni un décimo del gordo
Os lo digo por si el año que viene, en vez de hacer el gilipollas y congelarte de frío por hacer cola en la calle a 2 grados durante 5 horas rozando la hipotermia, te apetece dejar tu dinero al lotero de tu barrio
Tras la condena del Fiscal General, hay cuatro razones aplastantes que exigen la dimisión de Sánchez. En lugar de hacerlo va a huir hacia adelante poniendo en la picota al Tribunal Supremo. Vienen meses peligrosos https://t.co/pVUfmr9DSm