Definitivamente @cesaralo es muy mal periodista. Nunca respondió lo que preguntó @jsanchezcristo . Además en el primer gol dice “Puerta”. 12 mundiales y es muy malo.
1. Perdedoras todas las encuestadoras.
2. Las redes sociales, una vez más, nos muestran que allí -aquí- es imposible sacar una película fiel del país.
3. Con su disfraz de candidato, Petro le hizo daño a Cepeda.
4. Muere el CD.
5. El país votó con miedo y odio, más que nunca.
Votaré por @sergio_fajardo por muchas razones. La hoja de vida, la experiencia administrativa, la educación etc. Muchos piensan como yo, pero no votan por él porque dicen que es perder el voto. No se trata de ganar si no de conviccion racional. La pasión se la dejo al DIM y al ❤️
Con los resultados de las últimas encuestas lo que vemos es un incremento de la polarización en Colombia. Nosotros somos la mejor opción para acabar con esa división. Todavía hay tiempo y esa es la tarea y el reto político que tenemos.
Acá seguimos hasta el último momento.
#FajardoPresidente
@jorgecura1070@AtlanticoEmi
Un llamado a los demócratas y a los moderados de Colombia
Abelardo es una seria amenaza.
Colombia necesita un cambio, pero no una marcha atrás, directo al abismo.
Necesitamos un Presidente que resuelva los problemas,
pero no uno que los agravará aún más.
Cepeda no puede frenarlo.
Le falta fuerza y no es capaz de sumar una mayoría plural, diversa, democrática, abierta. Y el petrismo duro ya no la puede conseguir.
Su constituyente es un ejemplo de eso.
Y el proyecto de Paloma se desinfló.
No pudieron construir lo que pretendían:
Una candidatura de centro. El diezmado Centro Democrático es la fuerza de Paloma.
El antipetrismo fue más fuerte que el patriotismo. No pueden ganar
¿Qué hacemos?
Los que creemos que Colombia se merece algo mejor que las batallas interminables entre Petro y Uribe… podemos despertarnos con Abelardo de presidente sino reaccionamos.
Pero hay alternativa. Y hay tiempo.
Las elecciones ya no son solo una batalla ideológica entre la derecha, el centro y la izquierda.
Las elecciones son un desafío para ver cómo los demócratas podemos frenar a la amenaza autoritaria y corrupta de Abelardo.
Nuestra candidatura tiene la menor tasa de rechazo.
Tenemos un muy buen programa.
Y estamos creciendo. Sin plata, sin bodegas y sin el establecimiento.
Podemos sumar y reagrupar fuerzas alrededor de nuestra propuesta. Somos capaces de atraer a los moderados del centro izquierda, del centro y del centro derecha. Y podemos ser el eje de un frente democrático frente al autoritarismo populista de Abelardo.
Hay una mayoría silenciosa que empieza a despertar.
Y se pregunta:
¿Y por qué no Fajardo?
Sí, ahora sí.
Vota en libertad.
#HayAlternativa
Sergio Fajardo
🔴 EXCLUSIVO | #YoTeCreoColega Tuvo acceso al primer informe del @MintrabajoCol con 200 casos de acoso laboral y sexual en seis medios del país.
#MeTooColombia
Los datos, medio por medio.
Hilo 🧵👇
Gracias, Sergio
Por: Amalia Uribe
He tenido una relación —unilateral porque él no me conoce— con @sergio_fajardo desde los dieciséis años. Cuando yo estaba en el colegio él era alcalde de Medellín y le mandé una carta abierta criticándolo por su negativa a apoyar a la señorita Antioquia en el Concurso Nacional de Belleza. El mensaje decía: “A las mujeres en Medellín las medimos por su talento”. A mí, en vez de parecerme un mensaje incluyente, me pareció todo lo contrario. Excluyente y de mal gusto. La Amalia feminista de hoy piensa muy distinto y ese no es el tema de la columna.
Fajardo fue luego gobernador y critiqué su obsesión por construir colegios en todos los municipios de Antioquia y el slogan de “La más educada” hasta en las botellas de aguardiente. Me parecía que hacer edificios no solucionaba por sí sólo el tema de analfabetismo o desescolarización, pues algunos de esos colegios no tenían capacidad para soportar la infraestructura, dinero para pagar profesores, o los niños de las veredas no tenían los recursos para llegar a ellos. Y ni hablar del fracaso de la Biblioteca España. En fin, nuevamente, temas para discutir después.
Sin embargo, en el año 2022, las circunstancias del país me obligaron a repensar qué me gustaba de un candidato y, ¡oh sorpresa! Voté por Sergio Fajardo en la primera vuelta presidencial. Voté con convicción y esperanza confiando en el proyecto que proponía. Me gustaba la idea de tener un presidente de centro, alguien muy bien rodeado, con capacidades técnicas, que no se fuera contra las libertades individuales, que no hiciera tanto ruido, un tibio como le dicen muchos. Yo, que toda la vida he sido de posiciones un tanto radicales y firmes (aunque cada vez menos, porque mientras más me conozco, más me desconozco, tema para otra columna o para un libro) me vi yendo a votar por el político al que más he criticado en la vida.
La segunda vuelta de ese año fue otra sorpresa para algunos, pues el favorito para pelearle la presidencia al candidato de izquierda era @FicoGutierrez , aunque a quienes nos gusta y nos interesa la política sabíamos que el presidente sería Gustavo Petro. Es decir, sabía que mi voto y el de las 885.000 personas que votaron por Fajardo no daban para llevarlo a segunda. Si yo, que soy pésima para los números lo sabía, estoy segura de que él también.
Pasa lo mismo hoy. El escenario actual muestra a tres candidatos con opciones reales de llegar a la Casa de Nariño y, detrás, se ve a un Fajardo peleando con un cinco por ciento en intención de voto. En diciembre del 2026, él era mi candidato, se le veía fuerte y con una campaña que prometía. Hoy, tristemente, se ve a un centro borroso o sumándose a otros movimientos, porque las cuentas no le dan por sí solo.
No creo que sea responsabilidad de Fajardo lo que ocurra en la segunda vuelta como algunos están anticipando desde hoy; y también sé que unirse a la campaña de Paloma Valencia, como algunos sectores se lo están pidiendo (como muro de contención contra Iván Cepeda), significaría su muerte política, aunque mostraría una nobleza y una humanidad dignas de verdaderos líderes.
No obstante, más allá del resultado del 31 de mayo y de las decisiones políticas y personales que tome Fajardo quiero decirle algo para sumarle a la historia de esta relación de amores y odios (muy humana, por cierto): Sergio, te agradezco por haber convertido a esa joven ingenua de extrema derecha en una mujer de centro, con una mirada más crítica y honesta, más genuina, y por qué no, más incoherente, más humana.