Si alguien evita una conversación difícil, está evitando una conexión real. Las relaciones no se rompen con la honestidad, se rompen con el silencio y fingir que todo está bien. La vulnerabilidad no destruye el amor. La evasión sí. Toda verdad no dicha se convierte en distancia.
Lo cierto es que no hay nada que te garantice que no te vayan a dejar nunca. Ni el amor más sano tiene por qué ser eterno. Pero si actúas acorde a tus valores siempre tendrás la sensación de que hiciste lo único que entraba dentro de tu control: cuidar. El tiempo dedicado a amar nunca será tiempo perdido.
Vivir rodeados del discurso de 'alcanzar el bienestar' nos hace creer que tener un mal día es estar mal. Pero incluso las personas que están bien tienen días negros, dudan, sufren, se frustran. La diferencia es que no se quedan ahí porque no se creen lo que piensan esos días.
La población no necesita alfabetizarse o «aprender» habilidades psicológicas para «autogestionarse» mejor. Necesita justicia social, una vivienda, un empleo y un salario dignos y —sobre todo—una comunidad simétrica, es decir, de iguales, que brinde apoyo.
La dopamina, el cortisol y la autoayuda fueron ayer a divertirse al hormiguero.
Yo no, que tengo unos puntos de sutura en la nariz.
Pero os dejo una reflexión sobre la divulgación de Marian Rojas y el vídeo entero en mi instagram 👇🏽