Qué forma tan cruel y cobarde de terminar una relación: no tener el valor de decir que ya no quieres continuar y, en su lugar, empezar a alejarte, mostrar indiferencia y enfriar el vínculo hasta que la otra persona se canse de luchar por algo que ya no estás dispuesto a cuidar.
Hoy analizando mi situación actual, me di cuenta que el real y gran problema soy yo, porque cuando quiero a alguien con todas mis ganas, me vuelvo muy disponible, muy accesible, muy vulnerable, muy fácil, no sé racionar mi forma de querer.
Hoy analizando mi situación actual, me di cuenta que el real y gran problema soy yo, porque cuando quiero a alguien con todas mis ganas, me vuelvo muy disponible, muy accesible, muy vulnerable, muy fácil, no sé racionar mi forma de querer.
Te extraño a la 1 de la mañana pero te extraño más a las 5 de la tarde cuando me dan ganas de decirte “no sabes lo que me acaba de pasar “y ahí me duele más