@VLDWAKO < de la ventaja de altura que tiene sobre él, de su posición superior durante unos instantes—.
No me extrañaría. ¿Ahora los bigotes son tu mayor enemigo?
@VLDWAKO < ajenas entre las propias, recordándole que no piensa dejarle ir. De momento—.
No, me gusta más cuando te haces de rogar.
—Devuelve la daga, el rechazo arañándole el paladar cuando se cruza de brazos, dejando claro que no piensa ponerle una mano encima. Simplemente disfruta >
@VLDWAKO < te crees que vas, listillo?
—Increpa, en lo que le atrae hacia él de un tirón y se da la vuelta para encerrarle entre la cama y su propio cuerpo. Una vez el interior de sus rodillas dan con el borde del colchón, le empuja sobre las sábanas. Ah, cómo cambian los papeles—.
>
@VLDWAKO < inútil. Una sensación desconocida de frío, seguida de una de calor un instante después. El grito que ha soltado con el cabezazo no ha tenido ni punto de comparación con esa tortura. El picor de los vellos arrancados le atormenta mientras palpa la zona, buscando el bigote. >
@VLDWAKO < a punto de hacer. Aunque el olor debería darle una pista, lo ignora. La voz aterciopelada del sueño murmura—:
¿Este es mi regalo de bienvenido de vuelta?
@VLDWAKO < encima, pensando en Karu… y oliéndole por toda la habitación. Reconocería incluso el ritmo de su respiración en cualquier lado.
Rápida, la zurda viaja hasta el cuello de su camiseta, que arruga en el puño para acercarle a él. No ve nada, así que aún no adivina lo que está >
comisuras de su boca.
— Y yo pensando que no me reconocerías. —farfulla con diversión, clavando los orbes azules en Karu. Es así al menos hasta que el otro molesto nefilim se acerca a él. Yuhei bufa, le muestra unos dientes tan afilados como los de un tiburón y le impide que