🇪🇸🇲🇦 “Apaciguar ya no es una opción. Ha llegado el momento de la Disuasión y la Coerción. Lo contrario será interpretado como debilidad”
Así lo afirma Guillermo Pulido, uno de los mayores especialistas en Estudios Estratégicos de España.
Pusieron el impuesto al plástico.
¿Se ha dejado de utilizar? No.
¿Lo paga el empresario? No. Han subido los precios y lo paga tú.
Aumentaron el impuesto a las bebidas azucaradas y edulcoradas del 10% al 21%.
¿Se han dejado de utilizar? No.
¿Lo paga el empresario? No. Han subido los precios y lo pagas tú.
Pusieron la Tasa Google.
¿Lo paga el empresario? No. Han subido los precios y lo pagas tú.
Y ahora ha llegado el impuesto al CO2.
¿Se va a dejar de emitir? No.
¿Lo va a pagar el empresario? No. Subirán más los precios y lo pagarás tú.
¿Con todo esto ha cambiado algo?
No porque se siguen usando los productos penalizados y los grandes empresarios siguen ganando lo mismo porque te transfieren el sobrecoste a ti; y sí porque tú pagas más en impuestos por todo y el Estado recauda más.
Como todo lo que se hace últimamente, todas estas medidas son juegos de trilero por parte de los Estados para recaudar más sin añadir ningún servicio público nuevo ni mejorar los ya existentes que cada vez funcionan peor. Todo a costa de ahogar más y más al contribuyente, que está en un punto ya, al menos aquí en España, en el que trabajando a jornada completa no se puede comprar una vivienda y le cuesta llegar a fin de mes o directamente no llega. Y trabajar a jornada completa para no poder comprarte una casa y para no poder llegar a fin de mes, no es trabajar para vivir, es trabajar para sobrevivir.
Lobato, en 2012, dijo: “Al menos sabemos que el día que el Samurai tenga una buena espada, nadie podrá derrotarle”
DIME QUE HA LLEGADO EL DÍA, POR DIOS.
“Mi parrilla: Red Bull… clarisimamente, después Aston Martin un poquito por delante de Ferrari, Mercedes, aquí me aparece… Alpine, Alfa Romeo… no lo sé en que orden, yo pongo por delante a Haas y a partir de aquí AlphaTauri, Mclaren…”
El deporte ha sido concebido hasta hace muy poco como una disciplina cuya esencia era el «espíritu de superación», o el «conocerse a sí mismo», pero en el sentido de la competición con otros, a través de la cual medir las propias capacidades. (1/11)