El día después de Alianza Lima, Riquelme debió haber tomado dos decisiones. 1) Despedir a Gago por la histórica eliminación, por el deplorable nivel del equipo en los meses anteriores y, si tenía alguna duda, por su lamentable conferencia de prensa. 2) Dinamitar el Consejo de Fútbol, una especie de escudo protector integrado por exjugadores de dudosa capacidad para tal función y cuya finalidad es decir a todo que sí.
Sin embargo, pese al dolor y la bronca de millones de hinchas, eligió dejar todo igual esperando una resurrección futbolística y anímica de la que ni el propio Riquelme esperaba. Luego de una racha de triunfos, la mayoría de escasa relevancia, llegó el clásico contra River. Otro planteo penoso de Gago (eyectado del cargo 36 horas después) y la falta de coraje de los jugadores nos devolvieron a la triste y cruel realidad.
Se regaló mucho tiempo por sostener un proyecto que había muerto en febrero y volvió al sello distintivo de esta gestión: los interinatos. El Boca de Riquelme, nuevamente con Herrón en el banco. Un partido, Janson aparece de 9 y al otro no es convocado. Vuelve Velasco, que costó 10 millones y no pudo pasar al 4 suplente de Tigre. Sigue Belmonte…
Hay fastidio por las decisiones equivocadas, por las declaraciones que no se ajustan a lo que pasa y por la inacción para defender a la institución tras los groseros errores arbitrales a nivel local e internacional de los últimos años.
Los insultos se venían venir, estaban al caer, y no se hizo nada para evitarlos. El ídolo no se toca, el presidente sí. Porque primero está Boca. Puede aprender de los errores y dar un golpe de timón buscando corregir el rumbo o reducirlo a un aislado grito oportunista de hinchas opositores ubicados en su mayoría en palcos y plateas. La pelota la tiene Riquelme.
ÉPICO!!! Los de C5N graban a un jubilado que lloraba por las medidas de Caputo y Milei.. pero al rato se empezó a cagar de risa y la periodista avisa que todavía siguen grabando. Subí el volumen y viraliza al Máximo!!🧨💥✌️