James siendo James.
Al margen de su grosería y majadería, le deseo a la Selección la mejor suerte en el Mundial.
Ojalá la vida le de a Antonella alegrías lejos de la política y de los pendejos que desahogan sus rabias con quien no deben.
No se metan con los menores de edad.
Hay gente que aplaude lo que James Rodríguez le hizo a Antonella, una niña a la que le gusta mucho el fútbol y que le pidió una foto con ilusión y admiración.
Este país está podrido, a la gente la moviliza el odio, algo que la campaña de Abelardo ha sabido aprovechar muy bien.
#LosGirosDeAlexSaab Les voy a resumir en un hilo la columna.
En un expediente judicial de un caso civil en Miami hay varios documentos que prueban que el candidato @ABDELAESPRIELLA se benefició de 3 transferencias de empresas de Alex Saab usadas para saquear al pueblo venezolano
Como colombiano del estrato 2 en rebusque, que busca estudiar para un trabajo digno, un ambiente sano para mis hijos y lo mejor para Colombia, analizaría las propuestas reales.
Cepeda (Pacto Histórico) enfoca reformas educativas accesibles, empleo con equidad social, transición energética y protección de ecosistemas, lo que encaja directo con mis prioridades de oportunidades y sostenibilidad.
Espriella prioriza libre empresa, austeridad y mano dura en seguridad, con énfasis en IA y créditos, pero acelera licencias para minería/energía, lo que arriesga el medioambiente.
Votaría por Cepeda.
Nuestra artista barranquillera, @shakira , está nominada al Rock & Roll Hall of Fame, uno de los reconocimientos más importantes de la industria musical a nivel mundial. 👏🏻
Apoyémosla en esta nominación que nos llena de orgullo, votando por ella aquí: 🔗 https://t.co/ZzE8uDIkaL
Hay artistas que tienen éxito y hay artistas que marcan época, pero hay unos pocos, muy pocos, que terminan habitando la vida de la gente. Shakira es de esos fenómenos raros que han permanecido durante más de treinta años, como si su música hubiera ido registrando nuestras propias edades, nuestras tusas, nuestros amores, nuestras fiestas, nuestras rupturas y hasta nuestras formas de volver a empezar. Ayer, verla convocar a cientos de miles de personas en el Zócalo no fue sólo la confirmación de su grandeza artística sino la evidencia de algo más hondo. Y es que Shakira no es solamente una estrella, es una memoria compartida del continente. Cada generación tiene “su” Shakira y en esa continuidad está su misterio. Porque lo extraordinario no es sólo que siga vigente, sino que siga siendo significativa. Que todavía nos diga algo. Que todavía nos mueva algo. Que todavía nos reúna. Hay en ella una energía que parece inagotable, una presencia escénica que roza lo mítico y, al mismo tiempo, una cercanía que nos hace sentir que ha estado ahí, atravesando nuestras propias biografías. Tal vez por eso cuesta explicarla. Porque no es sólo talento ni disciplina ni reinvención. Es esa rara capacidad de volverse parte de la vida emocional de millones. Y eso, más que cualquier cifra o récord, es la verdadera dimensión de su grandeza. ¡Qué grande eres @shakira!