Y entonces creces y te das cuenta que el sexo no llena, que la belleza no tiene sentido sin un buen ser, que no hay mejor sensación que sentirse amado, que las caricias y la compañía son un tesoro
A los 39 años todavía tenía que revisar mi cuenta bancaria antes de invitar un café. No era un “artista joven y bohemio” con todo resuelto; era un actor luchando por abrirse paso. Pasé años sirviendo mesas en Nueva York mientras iba de audición en audición, tratando de que mi carrera despegara.
Mi camino fue largo. Iba de Nueva York a Los Ángeles y de regreso, buscando oportunidades, haciendo castings, recibiendo rechazos. Año tras año escuchaba que no encajaba, que era demasiado esto o muy poco aquello. A veces, ser latino en esta industria hacía todo aún más complicado.
Hubo momentos en los que pensé seriamente en rendirme. Me preguntaba si tenía sentido seguir persiguiendo un sueño que parecía tan lejano. Después de tantos años sin resultados, sentía que tal vez ya era demasiado tarde para mí.
Viví muchas noches de duda, de cansancio, de preguntarme si debía soltar esa ilusión. Había muchas razones para hacerlo: la incertidumbre, el dinero, el miedo al fracaso. Pero algo dentro de mí no me dejó parar.
Con el tiempo, sin darme cuenta, todo empezó a cambiar. Llegaron las oportunidades, los proyectos grandes, el reconocimiento. Mi rostro apareció en pantallas de todo el mundo y mi carrera tomó un rumbo que jamás imaginé.
Hoy entiendo que el éxito no tiene horario. No existe eso de “llegar tarde”. Cada quien tiene su propio ritmo, su propio proceso, su propio momento.
Si el triunfo hubiera llegado demasiado pronto, quizá no habría sabido sostenerlo. Llegó cuando ya sabía quién era, cuando había aprendido a resistir, a caer y a levantarme sin perderme.
Si hoy sientes que vas atrasado, que la vida se te está escapando, recuerda esto: tu historia no ha terminado. A veces, los caminos más largos forman a las personas más fuertes.
Apenas estás en el segundo acto.
Pedro Pascal
Marco Antonio Solís en redes sociales: “A lo mejor las relaciones ya no duran porque hoy en día todo es soltar, todo es ‘vendrá otra persona porque hay mil opciones’, todo es ‘si no me quieres así pues ni modo yo no voy a cambiar’.
Y ojo, con esto no quiero decir que hay que aguantar o que uno tiene que quedarse donde le hacen da***ño, no, lo que quiero decir es que hoy en día el amor se acaba de no saber pedir disculpas, de no querer mejorar, de no saber arreglar lo que se rompe. Mucho se hablar de dejar ir, pero muy poco de vamos a estar incómodos y eso no quiere decir que se acabó el amor, de vamos a caer algunas veces y luego vamos a levantarnos juntos, de a lo mejor no siempre estamos enamorados como al inicio pero eso no quiere decir que no me vea contigo un montón de años más.
A lo mejor las relaciones que duran lo hacen porque supieron entenderse, porque se dieron cuenta que no eran almas gemelas, ni cuentos de hadas, ni tampoco era fácil el camino, pero que el amor dura porque saben mejorar, saben lo que es un compromiso y saben que un amor así sólo pasa una vez en la vida.”
🚨🗣 Peter Schmeichel on Rasmus Hojlund leaving Manchester United:
"The one that really pains me is Højlund. I honestly believe he could have been a 25-goal-a-season striker for Manchester United. The problem wasn’t him – it was the way the team played. The system didn’t suit him. When players like Garnacho or Rashford got the ball, they looked only to shoot. The ball into the No.9 never came, even though Rasmus was making really good runs.
“The fans saw it. They loved him because he fought, he ran, he gave everything, and he had to play every game because there were no other strikers. Of course, when you don’t score as a striker, people point to it again and again. But what more could he do without service?"
[@F365]