Ante la fraudulenta y descontrolada concesión de la nacionalidad española a los mal identificados como nietos, bisnietos o tataranietos de españoles, la oposición debe unirse de inmediato para:
1. Definir las acciones judiciales (a nivel nacional y europeo) a emprender, incluyendo medidas cautelares que pudieran paralizar este atropello
2. Exigir que una medida que tanto puede afectar al futuro de nuestra nación (y que nadie llevaba en su programa electoral) sea -al menos!- sometida a referéndum
3. Pedir a los funcionarios relacionados con el tema una huelga de brazos caídos que paralice o ralentice este proceso
4. Llamar a la sociedad civil para salir a las calles y mostrar su repulsa ante lo que se presenta como un evidente intento de pucherazo
5. Romper todo acuerdo entre el PP y el PSOE, así como exigir a Von Der Leyen la ruptura definitiva del acuerdo PPE y Socialistas
No basta quejarse: hay que actuar (empezando por quienes detentan poder institucional).
🚨La escolta a Sarah Santaolalla: El relato político sobre la seguridad real.
Escuchad bien: esto no va de opiniones ni de debates en platós, va de ciencia policial y de gestión de riesgo real. En seguridad pública, los principios son objetivos, matemáticos. Se protege a alguien cuando los indicadores de riesgo lo avalan: antecedentes, escalada de violencia, capacidad del agresor. Punto. Ni Twitter, ni réditos políticos, ni la agenda de un ministerio.
Por eso es tan grave lo que ha ocurrido con Sarah Santaolalla. Una jueza negó la orden de alejamiento solicitada contra Vito Quiles. El informe médico forense, que es quien técnicamente acredita la existencia de daño, no detectó lesiones objetivas ni riesgo claro. Y aun así, horas después, Interior decide asignar escolta.
La pregunta es técnica, y debería hacer temblar los cimientos de cualquier responsable policial que haya firmado esa orden: ¿qué evaluación objetiva de riesgo respalda esta decisión? Porque si no existe un informe que lo justifique, estamos ante una prevaricación de libro, no ante protección legítima.
El coste de la “protección simbólica”:
Las escoltas no son caramelos que se reparten a conveniencia política. Son recursos escasos: agentes que dejan de patrullar, de detener delincuentes y de proteger a ciudadanos reales, para convertirse en decorado del relato del poder.
Cada vez que se asigna protección por criterios políticos y no técnicos, se desprotege a quien tiene amenaza real. La seguridad deja de ser una herramienta de prevención y se convierte en un instrumento de propaganda: blindar narrativas mientras la calle se llena de delitos reales.
La sustitución del criterio profesional por el relato:
En un sistema policial serio, las decisiones se basan en indicadores: antecedentes del agresor, riesgo de escalada, capacidad de violencia. En España, estos indicadores han sido sustituidos por sentimiento y rédito político.
Mientras se gasta dinero y recursos en proteger relatos y egos, las víctimas de verdad —las que temen por su integridad y su vida— quedan desamparadas. Violaciones, agresiones y amenazas reales siguen creciendo, y nadie actúa porque el aparato está ocupado protegiendo la narrativa, no a las personas.
El colapso del modelo:
Este es el drama de un modelo policial que protege intereses y discursos políticos. El miedo deja de ser un indicador técnico y pasa a ser un recurso de poder. La seguridad se mercadea, y las víctimas pagan el precio.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha demostrado que puede blindar a alguien sin riesgo objetivo, sin lesiones, sin orden judicial, porque el relato manda más que la realidad. Esto no es protección, es un fraude al modelo policial y a la ciudadanía.
Basta de mercadear con la seguridad para proteger los intereses de unos pocos. Es un insulto a la inteligencia y una traición a las verdaderas víctimas.
Soy un profesional nuclear con 27 años de experiencia. En mi tiempo libre, sin apoyo económico y con total independencia, divulgo sobre ciencia y tecnología nuclear. Lo hago por vocación, con pasión y convicción. Defender y promover la energía nuclear y las renovables no es de izquierdas ni de derechas, es una cuestión de ciencia y sentido del bien común.
La energía nuclear es tan sostenible como las renovables. Así lo demuestran múltiples estudios científicos y lo reconocen la Agencia Internacional de la Energía, la Unión Europea y Naciones Unidas. Así está considerada por casi todos los países avanzados del mundo y los que quieren serlo. No compite con las renovables, las complementa.
Mi padre fue sindicalista en los convulsos años 70 y 80. Me enseñó a trabajar duro, a defender los derechos de los trabajadores y también a cuidar la empresa que les da empleo. Si la empresa cae, perdemos todos. Hoy me anima a explicar que cerrar las nucleares es un suicidio energético que además destruye el sustento de 30.000 familias y comarcas enteras.
Trabajo como supervisor en la central nuclear de Ascó. Criamos a nuestros hijos, sanos y fuertes, a pocos kilómetros de dos reactores nucleares. No tengo miedo. Tengo conocimiento y experiencia. Sé que mi central funciona de forma segura, como acreditan inspecciones nacionales e internacionales, respetando la salud y el medio ambiente, gracias a cientos de profesionales comprometidos, que en su mayoría viven cerca con sus familias.
España no está preparada para depender solo de energías renovables variables, como la eólica y la solar. No garantizan un suministro eléctrico constante, ni estabilizan la red ante perturbaciones como la que causó el apagón del 28 de abril de 2025. Son imprescindibles, pero no suficientes. Y la alternativa a la nuclear no puede ser quemar más gas, que emite más CO₂, encarece la factura y perjudica la salud.
Pido a nuestros políticos conciencia, honestidad y responsabilidad. La política energética debe basarse en ciencia y tecnología, no en ideología. Escuchemos las evidencias. Solo así lograremos una transición energética justa, que proteja el clima, la salud, la economía... y no deje a nadie atrás.
¿Y si llegamos hoy a las 400.000? El debate en el PE ha finalizado y todos los diputados de los estados miembros son conscientes del riesgo. Pero la batalla no ha hecho sino empezar.Adhiérete a este comunicado ciudadano a los eurodiputados clicando en https://t.co/OnSGDEfx0y
@CapitanBitcoin@PabloCamPiq Y mejor aún, en el vídeo durante la entrevista ponen imágenes de torres de refrigeración, como si el humo que sale de ellas fuera CO2 cuando en realidad es vapor de agua (más dañino incluso para el efecto invernadero)
@CapitanBitcoin Hace más de 15 años leí el libro de Michael Crichton titulado "Estado de miedo", entre otros temas (relacionados con la trama) se manifestaba con bibliografía la poca evidencia científica sobre la relación del aumento del CO2, el calentamiento global y su origen antropogénico.
El Podemos de Pablo Iglesias, Errejón, Alberto Garzón, Irene Montero, Belarra, Ada Colau y Yolanda Diaz es historia. Por fin ha llegado Sumar, un partido de izquierdas con sangre nueva y moderno, compuesto por Yolanda Diaz, Errejón, Garzón, Iglesias, Montero, Belarra y Ada Colau.
Si apoyaste a Pedro Sánchez cuando prometía endurecer el castigo a los golpistas y malversadores y le sigues apoyando cuando hace todo lo contrario el problema de España no es Pedro Sánchez, eres tú.