Ese mismo brazo del cual Riddle se aparta. No le gusta mucho el contacto cuando está molesto de verdad.
“He dicho que no, Aqua”, repite de manera más severa. “No estoy de humor, y te chafaría la fiesta de todos modos”.
Escucha a Roselia hacer tonterías detrás suya, pero no mira en su dirección. Sigue con la mirada al frente y el ceño fruncido mientras camina.
Efectivamente: la ley del hielo.
Es que por una vez que iba a ofrecerles una opción que no se saltase las normas, por eso la había señalado en voz alta. POR UNA VEZ.
No sabe por qué se molesta en intentar cambiar. Les detesta a todos ahora mismo. Se va a ir de vuelta a su cuarto pisando fuerte. Ojalá +
“IBA A DECIR”.
Pisa en el suelo, con fuerza.
“Que podíais hacer una reunión si bebéis otra cosa que no sea té y mantenéis un volumen moderado. Pero como sois TAN GRACIOSOS”, les fulmina a todos con la mirada. “Quedan terminantemente prohibidas las reuniones en Heartslabyul +
“Según la norma seiscientos doce: está prohibido tomar té las noches de miércoles y sábado a no ser que un flamenco ponga un huevo con puntos azules”.
Le van a matar de un disgusto el día menos pensado.