El glow up más poderoso y menos valorado es la inteligencia emocional. Cuando dejas de reaccionar a todo, sueltas la necesidad de validación y haces de tu paz una prioridad, te vuelves intocable. Nada ni nadie puede sacarte de tu centro porque entiendes que el verdadero poder no está en cómo los demás actúan, sino en cómo decides responder.
Ahí es cuando todo cambia.