Ya esta chicos, acepten que el equipo llegó matado físicamente a la final y así es imposible seguirle el ritmo 120 minutos a un equipo que te toca la pelotita todo el tiempo.
Messi es el último ídolo que me queda en el fútbol más grande que yo, el último que puedo admirar como a un hermano mayor. Ese es otro duelo que estoy haciendo, ya no voy a volver nunca a este lugar.