Hablé por teléfono con José Miguel Linares, presidente de Drummond, y me informó que la compañía ha decidido donar US$1,5 millones como muestra de solidaridad con Colombia en medio de esta tragedia.
Mi profundo agradecimiento a Drummond por este generoso gesto de solidaridad con nuestro país, y a sus empleados, quienes, por iniciativa propia, recogieron $50 millones de pesos que también serán destinados a esta causa. ¡Gracias de corazón!
Invito a todas las compañías nacionales y extranjeras con presencia en Colombia a que se pongan la mano en el corazón y donen.
Es momento de reconstruir a Colombia entre todos.
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E) 🇨🇴 🐅
La entrevista de Berto en @CaracolRadio es un monumento al cinismo, qué envidia ser tan cínico como él, que a uno no le importe nada, sacudirse de cualquier culpa con mentiras, responder acusaciones pasando al ataque: no tener vergüenza alguna por eludir responsabilidades...
Cabe anotar que el autor del libro sobre Iván Cepeda firmó un contrato por 4.800 millones de pesos con el gobierno Petro en plena ley de garantías. Contratación directa, por cierto.
El doble rasero y los acrobáticos cambios de opinión de @petrogustavo son una vergüenza.
Estos bandazos demuestran que la suya nunca fue una oposición leal, ni racional, ni constructiva.
Al decretazo Petrista el frenazo judicial. Doctora Camargo @FiscaliaCol debe estar dispuesta a inadmitir denuncia penal de @Minjusticia Montealegre contra Registrador Penagos. Le llegó la hora de intervenir. Si el gobierno pretende encarcelar a todo aquel que no se someta a su aventura bonapartista, a ese atropello también debe responder con firmeza la justicia, en cabeza de la Fiscalía. Si no, estaremos en el reino de Maduro y Ortega
🔴 Les explico por qué el “decretazo” de Petro para convocar una Consulta Popular no es un error, sino parte de una estrategia friamente calculada para perpetuarse en el poder. Abro hilo 🧵:
Que un presidente no respete a un candidato presidencial que está entre la vida y la muerte tras un atentado, lo dice todo sobre su calidad humana. Y no es precisamente buena. Es, simplemente, una mala persona.
Qué lección de fortaleza, fe y mesura la de esta mujer. Yo estaría desquiciada, dando alaridos de dolor, ira e impotencia ante la infamia ocurrida. Mi profunda admiración, respeto y solidaridad contigo, Ma Claudia Tarazona. #fuerzamiguel
El abismo de la violencia
La bala la dirigieron contra Miguel, pero nos pega a todos, debe pegarnos. Es un atentado contra la democracia, contra Colombia.
He tratado de hacer una pausa, guardar silencio. Tres amaneceres donde tengo la impresión de que los colores de nuestro país desaparecieron. Una punzada en el pecho. Un vacío. Un vacío inmenso,como si el abismo que como nación hemos venido esquivando, de pronto, dejara de estar a nuestro lado, para situarse al frente.
Estuve en Fontibón a las afueras de la clínica. Reinaba el silencio. Era la perplejidad con la que se contempla el abismo. Luego, esa misma noche, estuve en la Fundación Santafe y el silencio se convirtió en rabia. Mucha rabia. El abismo jalándonos con toda su fuerza.
Abracé a Maria Claudia, me habló de Alejandro -tan cerca de su quinto cumpleaños. El parangón con Miguel es inevitable, a esa misma edad sufrió la pérdida de su mamá. Pensé en Amapola a quien dejé llorando. Me dijo tocándose su pecho que sentía algo ahí. Era la bala, que también le pegó.
Éramos una generación que había visto las heridas sobre sus padres, tíos, uno que otro de nuestros hermanos -cuando éramos niños- fueron secuestrados o asesinados. Pero, confiábamos en que existía una posibilidad de dejar todo atrás. Nuestros hijos no tenía heridas.
Salíamos de un país en el cual para partes de la izquierda había violencias altruistas cuando buscaban justicia social, y para partes de la derecha había violencias que se justificaban en el derecho a defenderse. Estábamos, creía yo, transitando a una sociedad que rechazara toda al unísono la violencia. Dónde de un lado pudiéramos estar todos los demócratas, y del otro, los violentos. Esa división debería ser definitiva, total. De manera que la derrota de la violencia sería no solo necesaria sino real.
La Paz solo se construye cuando estamos claros que de un lado estamos los demócratas de todas las fuerzas políticas, y del otro, los violentos sin filiaciones, sin justificación alguna.
Y entonces esta bala, esta herida. Las alas rotas. Todo lo que pudo ser y ya no será. Miguel que aún no tiene cuarenta años, sus anhelos, su fuerza, sus ideas, sus sueños yacen en una cama al borde de la muerte, y con ellos también las ilusiones de Colombia.
El presidente Petro desde el inició de su gobierno ha venido atenuando esa división entre violentos y demócratas. Lo hace para muchos de nosotros, cada vez que reivindica el M19, porque no lo hace reivindicado el cese de la violencia, sino la lucha; no el acuerdo, sino la conquista del poder. El presidente quiere borrar la línea cuando le ofrece a los criminales subsidios por no matar, cuando les ofrece beneficios más allá del sometimiento negociado reconociéndoles un estatus que no tienen, que nunca debieron tener. No existe derecho a la rebeldía violenta contra la democracia. El fin no justifica los medios.
Petro desdibuja la línea cuando dice que los enemigos de Colombia no son los violentos, sino los adversarios políticos. Lo hace en sus discursos donde anuncia que nos borrarán. Cuando sostiene todos los expresidentes son esclavistas y oligarcas contra los que él lucha y el pueblo debe luchar para acabar con los gobiernos asesinos: Miguel es nieto de un presidente de esos, es un político de oposición decretado enemigo del pueblo. ¿Puede verlo?
Esa línea entre los violentos y los demócratas es la única manera de no caernos al abismo. No podemos dejarnos llevar por el odio, por la venganza. Exijamos justicia.
El petrismo mantuvo una fiesta para atenuar la tristeza nacional, que debería sentirse. Pasar por encima de lo que sucedió con Miguel no es resilencia, es normalizar la violencia. Vivamos de frente este dolor, dejemos que el mundo se caiga, porque merece caerse por la vida de Miguel. El presidente Petro tiene que definir de qué lado de la línea está.
Ha pasado algo terrible. Miguel no se está muriendo, lo están matando. La muerte no es evitable, pero la violencia sí. Esa es nuestra misión. Oremos a Dios por un milagro para Miguel.
A mi familia Uribista: en el dolor jamás el odio, ni la venganza ni la destrucción. Lo nuestro es la lucha democrática, la acción política valiente y decidida por un mejor país, arriba la bandera ondeante y en nuestro corazón, amor por Colombia. Unidos y firmes.
Lo mejor que podemos hacer los colombianos es ignorar a Petro. Ni en un momento como este logra tener altura ni respeto. No sabe cómo o no quiere hacerlo. Seguir llamándolo a la mesura es delirante y una pérdida de tiempo.
Supliquemos al Espíritu Santo el don de la #paz. Ante todo, la paz en los corazones: sólo un corazón pacífico puede difundir la paz en la familia, en la sociedad, en las relaciones internacionales. Que el Espíritu de Cristo resucitado abra caminos de reconciliación dondequiera que haya guerra; ilumine a los gobernantes y les dé el valor de realizar gestos de distensión y diálogo.