El peinado que caracterizaba a Topuria antes de la pelea susurraba control, disciplina y orden.
El peinado con el que apareció en la pelea gritaba "miradme".
De fade limpio, pelo corto, sin artificios a más producto, más volumen y más intención de ser visto.
Ha pasado de una estética de autocontrol a una estética de "celebrity".
El Topuria asceta, disciplinado, espartano y obsesivo encaja mucho mejor que esta imagen más gritona.
Es muy importante que la estética sea coherente con la narrativa. Mientras la primera es una imagen diseñada para ganar, la segunda parecía diseñada para las cámaras.
Pd: Ojalá te recuperes pronto, más allá de cualquier análisis estético, eres un competidor excepcional.