Hoy el Gobierno ha presentado https://t.co/VdF3qyPDxV, el nuevo portal estatal para acceder a vivienda pública asequible.
Y he ido a mirar cuánto ha costado.
La respuesta corta es que hemos pagado 1,4 M de € por una web.
La respuesta larga es más interesante.
Porque detrás de esa web hay una pequeña lección sobre cómo la Administración española acaba atrapada durante años entre consultoras, licencias, plataformas propietarias y proveedores tecnológicos.
Vamos con los documentos.
CASA 47 licitó en 2025 un “Sistema Integrado de Gestión para la gestión del Parque de Alquiler Asequible”.
Presupuesto de licitación:
1.880.949 € + IVA.
Se lo adjudicó @EY_Spain por:
1.184.998 € + IVA.
1.433.847,58 euros públicos.
El contrato dura cuatro años.
Pero atención.
Esos 1,18 millones NO incluyen las licencias de la tecnología base sobre la que funcionará el sistema.
Lo dice el propio pliego.
Es decir:
Pagamos la consultoría.
Pagamos el desarrollo.
Pagamos la implantación.
Pagamos el mantenimiento.
Y después pagamos también las licencias del software necesario para que todo eso funcione.
¿Cuánto costará realmente durante 5, 7 o 10 años?
No lo sabemos.
Y ahí empieza la parte divertida.
El pliego señala como soluciones CRM de referencia:
→ Microsoft Dynamics 365
→ Salesforce
→ SAP
Sí: tres de los mayores ecosistemas de software empresarial propietario del planeta.
En teoría se permiten alternativas.
En la práctica se exige que sean tecnologías maduras, escalables, interoperables y con experiencia previa demostrable en grandes portales equivalentes.
Además, se valoraban certificaciones expedidas por el propio fabricante del CRM.
Es una dinámica maravillosa.
Primero eliges una gran plataforma empresarial.
Después necesitas especialistas certificados en esa plataforma.
Después necesitas partners para mantenerla.
Después construyes tus procesos sobre ella.
Después tus datos, workflows, automatizaciones, formularios, expedientes e integraciones dependen de esas empresas.
Y cuando dentro de unos años alguien propone cambiarla descubres que migrar cuesta una fortuna.
Esto se conoce como vendor lock-in.
Pero hay más.
Cuando CASA 47 habla de inteligencia artificial, el pliego exige expresamente que el sistema tenga flexibilidad para cambiar de modelos y proveedores.
¿La razón?
Cito literalmente:
“evitando quedar esclavo de una tecnología concreta”.
🙂
Es decir,
La Administración comprende perfectamente el riesgo de quedar “esclava de una tecnología concreta” cuando hablamos de modelos de IA.
Pero parece bastante más relajada cuando hablamos del CRM que puede gestionar durante la próxima década los usuarios, viviendas, expedientes, contratos, incidencias, procesos y datos del parque público estatal.
Y hay más (todavía).
Porque CASA 47 ya tenía OTRO contrato para su portal institucional.
En 2023 SEPES decidió que su web corporativa debía utilizar específicamente Liferay.
No “un gestor de contenidos que cumpla estos requisitos”.
Liferay.
El contrato incluía:
160.000 € para desarrollo.
20.000 € para mantenimiento.
90.000 € para tres años de Liferay LXC SaaS.
Se adjudicó finalmente a Ibermática por:
220.060 € + IVA.
Así que hoy tenemos, simplificando:
https://t.co/ftoOxWxqfz
→ Liferay
→ SaaS
→ integrador externo.
https://t.co/VdF3qyPDxV
→ nuevo SIG
→ CRM empresarial
→ EY
→ licencias adicionales
→ mantenimiento
→ integraciones con otros sistemas.
Y detrás, SAP y demás infraestructura corporativa.
Cada caja necesita contratos.
Cada plataforma necesita especialistas.
Cada integración genera dependencia.
Cada año que pasa, salir cuesta más.
Por cierto: el contrato de EY contempla al menos 9.000 horas de mantenimiento evolutivo.
EY ofreció otras 5.000 horas adicionales.
Hasta 14.000 horas.
La pregunta que deberíamos hacernos no es si una consultora puede dedicar 14.000 horas a un sistema de esta magnitud. Puede.
La pregunta es:
¿qué capacidad tecnológica conservará CASA 47 dentro de cuatro años para operar y evolucionar todo esto sin EY, sin otro integrador o sin el fabricante de la plataforma? Cero.
Porque esa es la diferencia entre comprar tecnología y alquilar dependencia.
También conviene ser justos.
El contrato NO son 1,4 millones “por una página web”.
Incluye procesos, CRM, gestión de expedientes, portal ciudadano, integraciones, automatizaciones, soporte y mantenimiento.
Decir “han pagado 1,4 millones por esta web” sería falso.
Y además nos impediría hablar del problema realmente importante.
Porque el despilfarro tecnológico de una Administración no siempre consiste en pagar una barbaridad por cuatro pantallas.
A veces es mucho más sofisticado.
Consiste en transformar una necesidad pública perfectamente razonable en una arquitectura que acumula:
→ consultoría
→ fabricante
→ licencias
→ SaaS
→ integrador
→ mantenimiento
→ certificaciones
→ desarrollos específicos
→ integraciones
→ costes de migración
hasta que cambiar de proveedor deja de ser una decisión tecnológica y se convierte en problema presupuestario.
Quizá no estamos comprando software.
Quizá estamos comprando una dependencia.
Con dinero público.
Para todos los que estáis frustrados con el tema de #LaLigaGate os recomiendo tener paciencia.
Seguid haciendo ruido en redes sociales y en medios públicos y no dejéis que nadie os convenza de que no sirve para nada o que debéis dejarlo. Claro que sirve. Cuanto más ruido hay, más impacto en la sociedad civil.
Y luego, veremos qué pasa con el proceso en el lado de los actores que velan por el derecho. Tienen dos caminos: reconocer claramente que se está abusando de los Derechos Fundamentales o no hacerlo.
Cada uno de esos resultados tiene una consecuencia. No tengáis la menor duda de que *nadie* va a irse de rositas en esta situación.
Simplemente, no os dejéis llevar por las emociones.
En España no hay grandes fortunas como actores independientes. No hay Warren Buffets ni Bezos. Aquí, el poder económico no desafía al Estado: es el Estado.
Las grandes empresas no compiten, parasitan. Nacen al calor del BOE, se alimentan de concesiones, subvenciones y regulaciones a medida. Están gestionadas por políticos reciclados que ayer legislaban y hoy facturan. Las puertas giratorias no son una disfunción: son el sistema.
No hay libre mercado. Hay reparto. Repsol, Acciona, Red Eléctrica, Naturgy… no prosperan por riesgo o innovación, sino por cercanía al poder. No son capitalistas: son funcionarios premium.
Mientras tanto, la pequeña empresa (la que innova, arriesga y crea empleo real) es exprimida por un Estado que solo protege a los suyos. Fiscalidad asfixiante, normativas diseñadas para gigantes, y ni un átomo de compasión.
Aquí no manda el capital.
Mandan los doctores “cum Fraude”, los catedráticos sin estudios y la marinería de Marcial Dorado.
Y es exactamente así como los partidos lo quieren: obedientes, titulados y sin nada que perder.
no hay nada que radicalice mas que que te digan que no te suben el sueldo porque no hay presupuesto mientras el ceo de la empresa flexea en linkedin de los beneficios récord de la empresa 💀💀💀💀
“El ático perfecto para que te lo regalen tus padres como primer piso”.
“Perfecto para fiestas”.
“Pídelo como regalo de cumpleaños, 1290000€”
Este es el Madrid que ha creado Ayuso y su capitalismo salvaje oeste.
Una sociedad donde los hijos de rentistas y especuladores muestran de manera desacomplejada su absurdo tren de vida, mientras que la mayoría se ve superada por los precios de la vivienda.
No es un error del sistema, es su sistema funcionando: un nuevo feudalismo por desposesión, donde cada letra del alquiler vale para empobrecerte y asentar en el poder a estos parásitos.
O… o… a lo mejor… usar css en vez de meter 250 clases en cada div y luego hacer extensiones del editor para intentar tapar la oligofrenia que estas haciendo?
Para pagar 35.000 euros de IBI ( que en este caso es rustico , que es mucho menor ) tiene que ser suyo Arganda entero . Alberto no dice en su video que es concejal del PP de dicho ayuntamiento y que su partido voto en contra de bajar el IBI urbano. Retuits por favor.
Algo que me llama la atención soberanamente desde que uso Twitter —2019— es la gran cantidad de catedráticos y profesores titulares de las universidades españolas que son absolutamente gilipollas.
Destacan sobremanera los economistas, politólogos y no pocos ingenieros.
Aprovechemos y a ver si responden por el seguro dental que le hicieron a mi abuela aún teniendo dentadura y sin saber leer ni escribir. Spoiler: no fue a la única que se lo hicieron