A una mujer se le pidió que mirara a desconocidos a los ojos sin mostrar emoción alguna. Pero entonces vio al hombre que una vez amó, al que no había visto en veinte años.
"¿Cómo diablos puede un ser humano disfrutar de que la alarma de un reloj lo despierte a las 5:3O a.m. para brincar de la cama, sentarse en el váter, bañarse y vestirse, comer a la fuerza, cepillarse los dientes y el pelo y encima luchar con el tráfico para llegar a un lugar en donde, esencialmente, hace montañas de dinero para alguien más, y encima si le preguntan, debe mostrarse agradecido por tener la oportunidad de hacer eso?"
- Charles Bukowski