La romantización de la "salud mental" en redes nos está vendiendo la idea de que sanar es tomar café en tazas lindas y escribir en un diario, cuando en realidad "sanar" es un proceso asqueroso, violento, solitario dónde eres tú peleando con tu mente
te quiero incluso negándolo, incluso intentando dejarte ir, te quiero aunque no te vea, aunque no escuche tu voz, aunque no pueda tocarte, aunque no sea parte de tus días, te quiero
A veces quisiera regresar a la versión de mí que todavía no te conocía. No porque me arrepienta de haberte querido, sino porque extraño la tranquilidad que tenía antes de acostumbrarme a ti.