iba a vengarme pero entendí que tu peor castigo sos vos, arrastrás tus miserias a cada vínculo, mentís hasta perderte, cambiás de versión según te convenga, hablás de lealtad sin entenderla, arruinás lo que tocás y señalás al resto, sos tu propio karma.
No hay persona más cobarde y egoísta que aquella que no tiene el valor de hablar claro, y solo deja que la otra persona se haga un desastre emocional intentando entender el desinterés y decidir si seguir ahí o dejarlo todo.