Esa aparente expresión dulce se mantuvo incluso cuando se dedicó a observarlo con detalle, sonriéndole una vez más apenas lo tuvo cerca.
—¿De verdad? Pero si soy de lo más simple, no sé como habré hecho pero ahora me interesa saber que te causa curiosidad en mi.
Cabello negro, labios lindos, aparente cara amable... realmente le parece más una colegiala común y corriente (con extraños gustos dentales).
“¿Sabes algo? Me causas cierta curiosidad a decir verdad.”
Añadió acercándose lentamente hasta estar frente a ella, mirándolam
Las miradas tan poco disimuladas le resultan repugnantes, aunque pese a ese pensamiento le regaló una sonrisa dulce al varón antes de saludarlo con la diestra, no se va a quedar solo viéndola todo el día ¿O sí?
No puede culparlo; se ve como una joven atractiva a decir verdad... aunque le acaba de dar un ligero escalofrío tras ver cómo se relamía los colmillos.
(...)
No sabe si dirigirle la palabra, aunque la está mirando fijamente ahora de arriba/abajo.
Por supuesto, eso es lo divertido ¿Qué gracia tendría darle ese privilegio?
Parece que el uniforme la delató, por como luce él parece el típico tonto que iría tras una joven como ella.
; Si llego a activar acá les advierto lo de siempre, Akami puede ser desagradable y es una persona complicada con las relaciones, se puede obsesionar y demás, pero que sienta amor es más complejo.
Además de eso tiene tendencias caníbales y vampirismo clínico, los va a morder.
; En algún lado de la bio lo voy a poner, pero esta posee hematomacia, controla totalmente su sangre y la sangre de otros siempre y cuando la pruebe antes. Si se dejan morder los va a estar amenazando de muerte cada tanto--
un tanto hacia atrás, quería tener su cuello libre un momento, la idea de morderlo y destrozarlo le resultaba atractiva, pero se limitó a dar una lenta lamida.
—¿Me estás diciendo que me quieres entre tus piernas? Que hermanito tan atrevido tengo, fufu.
Su diestra dio una suave caricia por su cuello, yendo hasta su nuca lento antes de sujetar su cabello con un firme tirón. Nuevamente se acercó a su boca, tenía ganas de arrancarle la lengua de un mordisco, pero se aguantó.
—Parece que estás dejando que te laven la cabeza
Sabía de ante mano que la situación era un riesgo total tanto para él como para sus compañeros si seguía mencionando del tema. Aún así, quería ver hasta donde ella era capaz de llegar si le contradecía en sus palabras temerosas.
¿Tanto tiempo con estos idiotas te está haciendo mal? Te estoy permitiendo el capricho de jugar a los héroes con tus amiguitos porque confío en que tú algún día podrás serlo, pero no justifiques a esos inútiles.
Volvió a tirar de su cabello buscando hacerle echar su cabeza