โPuedoโ el silencio invasivo, roto por una innecesaria confirmaciรณn, regresa cuando la camiseta observa.
No pretende ayudar, porque no consiga nada con ello. Pero el intento de simular normalidad tras su "traviesa" acciรณn hace que el Gold incline confundido la cabeza.
Emociรณn
no puede expresar, naturalmente, pero espera que la intensidad de su รบnico movimiento sea suficiente para que ajeno comprenda el malestar.
โMas no quiero, recompensar sus malos modales no es algo bueno. Escuchar conversaciones ajenas para posteriormente reรญrse no es algo que
No necesita corregir lo que otra ya optรณ, con lo invasivo que fue al escuchar su conversaciรณn, Dash debe intuir lo que Requiem cree sobre meterse en un intercambio al que nadie lo llamรณ.
Entonces, con eso en mente, poco debe sorprenderle el que una ola repentina y antinatural
golpee con fuerza su frente, como si fuera un castigo guiado por los espรญritus del propio lago.
Espรญritus que, ciertamente, no existen.
Las partรญculas doradas resaltan, sin embargo, en un cรญrculo tras caer el agua. Desgastรกndose y desapareciendo lentamente.
Solo hay silencio,
โLa etiqueta es algo que debe perseverar pese al cansancioโ su insistencia nace, naturalmente, de las largas horas aprendiendo. De la dura mano de un padre que buscaba crear al sucesor perfecto de otro cuento.
No son memorias oscuras, mucho menos dolorosas: para poder otorgar
tonalidad no lo deje expresar el sentimiento real tras aquel agrio declarar.
โLo fueโ aunque no lo molestรณ, y eso parece extraรฑarle โ... E intuyo que al despertar en un nuevo maรฑana, repetiremos la locura que hicimos en este dรญa. Detesto mojar mis zapatos, asรญ que no estoy
encuentro ocupado, dirรญa que... es lo contrario, la falta de un quehacer parece no encontrarme bien; ยฟusted estรก bien, mi seรฑorita? Es de mi agrado confesar el placer que siento al volverla a encontrar aquรญ, a mi par, pese a que fui capaz de avistarle a la lejanรญa horas atrรกs.โ
No es ajeno al ambiente que lo rodea, pese a que se pretende ignorante a los sonidos, a las conversaciones y a /otras/ personas.
Aibhilin no es solo /otra/ persona, aunque carezcan de intercambios profundos y recurrentes, porque bastรณ un par de palabras para que Requiem
simplemente natural al saborear las memorias de su primer encuentro.
โDebe saludar siempre, mi seรฑorita, se dice 'buenas noches' y lo que desea saber sigue tras recibir el mismo gesto de educaciรณn.
... Ahรญ estaba, monรณtono en รญndole propia pese a la extraรฑeza.
โPero no me