“De repente, me pareció que todos me abandonaban, a mí, que soy un solitario, y que todos me daban la espalda. Me dio miedo quedarme solo”.
Noches Blancas, Fiódor Dostoievski.
Nunca deja de ser magnífica la gente que está tan conectada con el placer que le da crear (pintar, escribir, hacer algo bello) que no lo hacen para mostrar. Disfrutan de hacerlo porque les gusta a ellas. Es un ritual interior. No hay un deseo de fama sino mucha conexión interna.