Dejen de pretender y normalizar que las mujeres tengamos que hacer una declaración jurada con 2 testigos para poder salir a comprar pan a la esquina sin ser acosadas.
Tenemos derecho a vivir y a habitar espacios sin que nuestra integridad esté en riesgo.
El presidente solo insulta a las colegas mujeres. Ni siquiera osa inventarle un apodo denigrante a ningún varón de la música, habiendo muchos que se pronuncian en su contra.
Y esta es la menor de sus expresiones de misoginia. Recordemos su plan para eliminar el Femicido del código penal y el cierre del Ministerio de la Mujer, entre otras.
La vida y la integridad nosotras y las disidencias corre un peligro enorme con un impulsor de la violencia de género como él.