🔴 Las escuelas infantiles serán gratis en Andalucía también para los niños de menos de 1 año a partir del curso 2026-2027.
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elDiario ha publicado hoy un reportajazo sobre el alquiler.
Y lo digo sin ironía.
Cerca de 28.000 millones al año cambiando de manos, un 1,6% del PIB, con el detalle de quién paga y quién cobra. Muy bien hecho.
Lo primero que enseña, y es verdad, es una brecha generacional bestial.
Los inquilinos menores de 45 ponen más de la mitad del dinero. Los caseros mayores de 65 se llevan más de un tercio, unos 9.600 millones.
Pagan los jóvenes y cobran los mayores. Ahí no hay discusión, y es gravísimo.
Pero viene la pregunta interesante: ¿quiénes son esos caseros?
Cuando la izquierda dice "alquiler" te pinta a Blackstone y a los fondos buitre.
Su propio reportaje enseña que tres de cada cuatro caseros particulares tienen una sola vivienda, y que la banda de empresas y fondos es la más finita del gráfico.
El malo de la película acaba siendo el del piso heredado o que se pagó ahorrando.
Y falta la pregunta que no se hacen: ¿por qué sube tanto?
No es que los caseros se hayan vuelto avariciosos de repente. Es demanda récord contra oferta congelada.
Mira los dos lados. El 56% del alquiler ya lo pagan personas nacidas fuera, dato suyo.
Llega muchísima gente, la población crece solo por inmigración porque en España mueren más de los que nacen, y toda esa gente necesita techo. Ahí tienes la demanda disparada.
¿Y la oferta? En 2025 se crearon 240.000 hogares y se terminaron 92.000 viviendas.
El Banco de España calcula que faltan 750.000 casas y dice con todas las letras que esto es un problema de oferta, no de demanda.
El dato definitivo: entre 1980 y 2010 España construyó tres millones de viviendas más que hogares se formaban.
Con la inmigración de los 2000, que fue enorme, se levantaban casas a destajo.
Hoy no se construye ni la mitad de lo que hace falta. Esa es la pata que lleva quince años rota.
Y luego está lo de la renta "de los pobres a los ricos".
Pero vamos a ver, eso es de cajón.
¿Alguien imagina lo contrario, al que no tiene nada alquilándole el piso al rico?
¿Pero qué tipo de argumento es ese?
El problema es que ese 10% más rico, en su mayor parte NO es rico.
Si ya hemos visto que la mayoría solo tiene una vivienda en alquiler.
España es un país de pobres comparado con sus pares.
Así que sí, gran reportaje.
Gracias por dejar claras algunas cosas que cuando las decimos otros se nos tilda de ultrafachoesfera.
Y si 28.000 millones os parecen mucho, agarraos.
Hay otra transferencia que va en la misma dirección, de los jóvenes a los mayores, y es siete u ocho veces más grande.
Lo contaba un chaval que se llamaba Jon y que era una persona muy incómoda en esta red…
Esto es una trampa estadística. Que el PIB caiga sin inmigración es una obviedad porque más gente produce más PIB por puro amontonamiento, pero lo que mide la riqueza real es el PIB por habitante y ese apenas se mueve porque crecemos sumando trabajadores y no produciendo mejor y esa suma masiva lastra además la evolución hacia un modelo más productivo. Mirad en lo que crece, que lo dice él claramente, esos 90.000 bares, en la hostelería, el campo mal pagado, los repartos a domicilio, etc, los sectores de menor productividad. Estamos trayendo mano de obra barata para sostener lo que a España le sobra. Sobran bares, muchos, y faltan fábricas, ganadería y campo productivos, tecnología, etc. Por ejemplo, nos hemos volcado en hacer parques solares y ahora España malgasta una quinta parte de su energía fotovoltaica por falta de almacenamiento, y debería invertir a fondo en investigación e industria propia de baterías, en especial en sodio, para no canjear la dependencia del petróleo por la de China, buscando autonomía y energía barata para producir de forma competente sin tirar condiciones laborales por los suelos. No necesitamos bares, necesitamos un proyecto de Estado a la altura de las exigencias de este siglo. El PIB sube y la renta por habitante sigue por debajo de la media europea. Y las aulas no se vacían por falta de inmigración sino porque no nacen niños y eso no se arregla importando mano de obra.
muy buenos destinos, dejadme recomendar un plan que no podéis perderos en cada uno:
- Santorini: hacer dos horas de cola al sol para subir la misma foto de la cúpula azul que ya tienen 300 millones de personas
- Roma: darte codazos con 500 guiris sudados para tirar una moneda de cinco céntimos a la Fontana de Trevi
- Ibiza: pagar 30 pavos por un botellín de agua caliente rodeado de cocainómanos en Ushuaïa
- Toscana: tomarte un gelato verde radioactivo en San Giminiano mientras avanzas por las calles apretujado como un porcino de camino al matadero
- Swiss alps: pagar 200 francos para subir al Jungfrau a comerte una fondue industrial rodeado de indios haciendo fotos con un ipad
- Cerdeña: soltar 60 pavos por alquilar una hamaca que está a diez centímetros exactos de la toalla del de al lado
- Lago di Como: pagar un tour en barquito atestado de gente para intentar ver la casa de George Clooney desde medio kilómetro
- Mallorca: aplaudir cuando aterriza el vuelo de Ryanair y poner el despertador a las 7 de la mañana para intentar coger aparcamiento en el Caló des Moro
eurosummer 2026 here we go
“Cuando se deja de creer en Dios, no se pasa a no creer en nada; se pasa a creer en cualquier cosa.”
— G. K. Chesterton
«Yo no soy creyente
¡Uy, una mariposa! Igual es mi madre!»
— Señora de gafas rojas.
No he visto tanto puterío junto en mi vida como en “La Casita”.
Decenas de tías buenas compitiendo por llamar la atención de un hombre con estatus.
Empujándose, poniendo caritas y bailando de la forma más guarra posible en un intento desesperado por conseguir una mirada, un baile o cinco segundos de atención de Bad Bunny.
Sinceramente, me parece la representación perfecta de la decadencia cultural del siglo XXI.
Leo esto y siento una profunda vergüenza ajena. Ser gay no me obliga a ser parte de vuestro rebaño. Me siento a miles de años luz de este servilismo ciego hacia una izquierda que ha secuestrado nuestra orientación sexual para convertirla en su chiringuito privado.
Mis respetos eternos a las personas maravillosas y a los valientes de los 70s y 80s que de verdad se partieron la cara por nuestros derechos y tenían un propósito real. Lo de hoy es una burla a su legado. El colectivo LGTBI actual ha perdido todo su sentido; ya no es activismo, es un lobby sectario, una maquinaria ideológica donde solo eres válido si cobras de ellos, repites el panfleto del gobierno y tragas con todo.
Si eres homosexual y te atreves a pensar por ti mismo, te convierten en el enemigo: te vilipendian, te insultan, te desprecian y te apartan como a un apestado.
Y lo más asqueroso es la hipocresía y el silencio cómplice. Nos exigen hacer oídos sordos y cerrar los ojos ante la ruina absoluta de este país. Pretenden que no pasa nada mientras España se va por el sumidero en todos los aspectos: una economía asfixiada donde nadie tiene un sueldo digno ni estabilidad, jóvenes a los que se les ha robado el futuro y la posibilidad de acceder a una vivienda, una sanidad totalmente colapsada y un gobierno ahogado en un escándalo de corrupción tras otro.
Pero el colmo de la traición es ver al colectivo aplaudir una inmigración ilegal descontrolada que está importando a diario personas provenientes de culturas radicalmente homófobas. Culturas que nos odian y que suponen un peligro real y directo para nuestra integridad física en las calles. Estáis blanqueando a quienes nos harían desaparecer.
Me siento totalmente decepcionado y asqueado con en lo que se han convertido las personas de este colectivo. Han pisoteado y olvidado sus propios orígenes para vivir del cuento. No sois defensores de nada; sois unos vendidos, unos absolutos hipócritas y unos traidores. Conmigo no contéis.
#LGTBI #Gay #España #PSOECorrupción #PsoeOrganizaciónCriminal
Es vergonzoso ser español cuando uno comprueba lo que ya sospecha desde hace tiempo: un antiguo presidente del gobierno involucrado en casos de corrupción sistemática junto a dictaduras crueles. Que más adelante un juez pueda determinar que la evidencia está probada más allá de toda duda razonable (un criterio muy estricto) es muy diferente de la clara acumulación de evidencia que ya tenemos sobre la mesa.
Pero si esto fuera un caso aislado de corrupción, la vergüenza podría sobrellevarse. Lo preocupante es que forma parte de un patrón sistemático. Zapatero fue presidente del gobierno bajo Juan Carlos I, quien tuvo que abdicar por casos de corrupción intolerables (corrupción que, por otra parte, ha sido constante e invariable en la dinastía Borbón en España desde la regencia de María Cristina de Borbón).
Y a Zapatero le sucedió Rajoy, sí, el Rajoy de “Luis, sé fuerte”. IU y su espacio (como se llame esa semana) tampoco se han librado de estos problemas cuando han tenido pequeños resortes de poder. Moral Santín es el caso más claro.
Y en Cataluña vimos que la antigua CiU y la familia Pujol eran una mafia. El único sitio donde el sistema no ha generado escándalos vergonzosos es el País Vasco, aunque uno sospecha que es más bien consecuencia de la ausencia práctica de libertad de expresión que de su ausencia real.
En otras palabras: los españoles hemos visto cómo la Monarquía, el PSOE, el PP, IU y los grandes partidos nacionalistas han vulnerado de manera sistemática todo tipo de normas éticas y penales.
Mientras tanto, los salarios están estancados, la vivienda está por las nubes, la seguridad social está en una situación límite y la prosperidad actual es un espejismo empujado por una inmigración no sostenible que solo traerá problemas profundos a largo plazo (la figura de @SantiCalvo_Eco lo dice todo).
Quizás sea el momento de aceptar que esto no se arregla cambiando a quien gobierna, sino cambiando las reglas que hacen que casi dé igual quién lo haga.
¡Vete a la mierda, @RamonEspinar !
¿Las hijas de Zapatero, con 33 y 31 años, son ahora “personas anónimas” que hay que proteger? ¡No me jodas! Se han metido en el bolsillo casi medio millón de euros (247.000 y 199.000 €) por maquetar informes que apestaban a corrupción y comisiones.
¡No son pobres crías, coño! Son dos adultas que han vivido como princesas gracias al apellido y a las puertas giratorias de papá. Si han cobrado fortunas del dinero público y de empresas que olían a mordida, que se jodan y den la cara como cualquiera.
La izquierda solo defiende la “presunción de inocencia” y la “intimidad” cuando se trata de sus propios chorizos. ¡Qué asco de hipocresía nauseabunda! Zapatero las metió en el fango para blanquear y forrarse, y ahora pedís que las tapen. ¡Que les den! Mayores de edad para cobrar, mayores para rendir cuentas.
Indignaos con los corruptos, no con quien los señala. ¡Panda de sinvergüenzas! ¡A la cárcel con ellos y con quien los defienda!
La maternidad está tan romantizada que a muchas mujeres les da miedo admitir esto:
Hay mamás frustradas trabajando...y hay mamás frustradas quedándose en casa. Porque mientras unas lloran por perderse la infancia de sus hijos por estar más de 8 horas trabajando, otras lloran en silencio porque dejaron sus sueños, su libertad y hasta su identidad por dedicarse 24/7 a criar. Y no, no eres mala mamá por sentirlo. Lo polémico es que la sociedad quiere mujeres productivas como si no tuvieran hijos...y mamás presentes como si no necesitaran dinero, descanso o estabilidad emocional. Al final, muchas terminan agotadas intentando cumplir expectativas imposibles. Y todavía esperan que sonrías y digas:"La maternidad es la etapa más feliz de la vida.
Reunión de padres.
Instituto público.
18:30.
Aula de tecnología.
Sillas incómodas.
Proyector que tarda más en encenderse que un adolescente un lunes.
Tema del día:
“Móviles y redes sociales en menores.”
La directora empieza:
—Estamos viendo más conflictos por grupos de WhatsApp, vídeos grabados en clase y cuentas falsas de Instagram.
Una madre levanta la mano.
—Yo lo tengo clarísimo. Hay que prohibir los móviles.
El padre de al lado asiente.
—Totalmente. Los niños están enganchados.
Todos muy firmes.
Muy responsables.
Muy “esto antes no pasaba”.
Hasta que suena un móvil.
El de la madre.
Lo coge.
Mira la pantalla.
Sonríe.
—Perdón, es mi hija.
La directora espera.
—Tiene 11 años.
—¿Y tiene móvil?
—Sí, pero solo para emergencias.
Emergencias.
Claro.
En la pantalla se ve el mensaje:
“Mamá, me das Robux?”
Emergencia humanitaria.
Nivel ONU.
La directora sigue:
—El problema no es solo el móvil. Es el uso sin control.
Otro padre interviene:
—Mi hijo no está enganchado. Solo ve vídeos para desconectar.
—¿Cuánto tiempo?
—No sé. Dos horitas.
—¿Al día?
—Bueno, entre semana. El finde más, porque se aburre.
Se aburre.
La gran tragedia moderna.
Antes un niño se aburría y acababa inventando una portería con dos mochilas.
Ahora se aburre y le entregamos un casino de dopamina con funda azul.
La tutora enseña varios casos.
Insultos en grupos.
Fotos sin permiso.
Burlas.
Audios.
Niños de 12 años hablando como adultos quemados por internet.
Una madre se indigna:
—Pero eso es culpa de las plataformas.
Sí.
De las plataformas.
Y de los algoritmos.
Y de China.
Y de Silicon Valley.
Y del capitalismo.
Todo menos de quien le compró un smartphone de 900€ a un niño que todavía pierde la chaqueta en educación física.
Entonces la directora dice:
—Proponemos que no traigan móvil al centro.
Silencio.
Del espeso.
Del que huele a contradicción.
La misma madre que pedía prohibición se echa hacia atrás.
—Bueno, tampoco nos pongamos extremos.
—¿Por qué?
—Porque yo necesito saber dónde está mi hija.
—Está en el instituto.
—Ya, pero necesito escribirle.
—¿Durante clase?
—Solo si es importante.
—¿Como los Robux?
Otro silencio.
Más bonito.
Más pedagógico.
El padre de las “dos horitas” se cruza de brazos.
—Prohibir no educa.
Ah.
La frase comodín.
“Prohibir no educa.”
Curioso.
Porque en casa tampoco educa nadie.
Solo cargan el móvil, pagan los datos y luego culpan al profesor cuando el niño no atiende.
La reunión termina.
Todos salen hablando de límites.
De salud mental.
De infancia robada.
De que “algo hay que hacer”.
En la puerta, la hija de la madre espera sentada en el suelo.
11 años.
Móvil en la mano.
TikTok abierto.
Auriculares.
Ni mira cuando su madre llega.
—Cariño, vámonos.
Nada.
—Cariño.
Nada.
La madre suspira.
—Es que está en una edad difícil.
No.
Está en una pantalla fácil.
Y ahí está el problema.
No son solo los móviles.
No son solo las redes.
No son solo los colegios.
El problema son adultos que quieren que el Estado prohíba lo que ellos no se atreven a limitar en casa.
Padres que piden mano dura en las reuniones…
y luego negocian con un niño de 11 años como si fuera un sindicato con abogado.
Resumen:
Quieres prohibir TikTok.
Perfecto.
Pero empieza por no usarlo como niñera.
Porque si tu hijo no puede cenar, esperar, aburrirse o mirar por la ventana sin una pantalla…
igual el algoritmo no entró en tu casa.
Igual lo invitaste tú.
Eres lo suficientemente rica para que a tu hijo no le den una plaza en una guardería pública y lo suficientemente pobre para tener que seguir trabajando y no poder ocuparte directamente de tu hijo. A esto lo llamaremos clase media y mujer empoderada.
Llevar el barco del hantavirus a Canarias unas semanas antes de la visita del Papa Leon XIV, evento que congregará a unas 500.000 personas en Tenerife y otras 500.000 en Gran Canaria, me parece una magnífica idea. No veía una igual desde la celebración del 8M durante el COVID19.
Take your babies everywhere. Restaurants, errands. Anywhere. Try not to stress if they cry, laugh loud, or babble. That’s what babies do. My son goes wherever I go. I’m not raising him to be silent in public. If people stare or get annoyed, they better stay in their lane.
Your baby belongs in the world just like anyone else. Normalize babies in public spaces. You're not a bother you’re parenting.
Repatriar a la española accidentada en Tailandia, no. Traernos a un médico enfermo de hantavirus porque nos lo pide Países Bajos, con los brutales riesgos que eso conlleva, sí. Qué hijos de puta son.
Podría caer en el insulto flojo, pero no lo voy a hacer. Te voy a contestar como la persona asumo racional que eres, Raúl.
El mercado no remunera el esfuerzo, remunera la escasez. Y es que existen ciertos perfiles que por lo especializado de su profesión, además del coste de oportunidad sufrido por el tiempo de estudio y sacrificio, son por naturaleza escasos. Todo el mundo puede limpiar, sin desmerecer la profesión, pero no todo el mundo puede ser médico.
Si la limpiadora y el médico cobraran lo mismo, los incentivos para tragarse seis años y alguno más de estudio no merecerían la pena. Todo el mundo limpiaría y nadie curaría. Y eso, a ti en concreto, no creo que te convenga. Al menos de cara a futuro.
Si els nostres fills no poden anar a l'escola pública, si els nostres pares necessiten contractar una mutua, si els nostres avis no reben l'ajuda de dependència fins que ja són morts, millor liquidem-ho tot ja, abaixem impostos i que cadascú es pagui lo seu com feiem abans