la manta, misma se ajusta mejor. Huele un poco al rubio.
—Habría imaginado que eras del tipo que sigue por donde sople el viento.— poco organizado dicho de forma menos discreta.
No era queja.
—Hmmp.— como suele, es hombre de pocas palabras. Aunque a diferencia de otras veces el ruido no ha sido puro reconocimiento, cualquiera que no supiera del fatui diría que sonaba entre molesto o avergonzado.
—Lo tendré en cuenta.
—Gracias.— al ofrecimiento de +
—— sensible al contacto con otra persona.
Se burló desde la otra punta, regresando al poco rato con una manta lo suficientemente gruesa como para que su acompañante no pasara frío. Le dejó la misma sobre los hombros.
—— No sabría decirte. Siento que últimamente solo estoy »
Está subiendo sus expectativas demasiado pronto, esperaba hacerlo algo simple. Poco ostentoso.
Pero si el noveno quiere algo especial...ya pensará algo.