Tal día como hoy, el 15 de octubre de 1987, Thomas Sankara era asesinado a los 37 años en un golpe de Estado en Burkina Faso.
Aquel revolucionario africano que desafió al colonialismo, entre muchos otros cambios sociales, también quiso combatir el machismo dentro de su propio pueblo. Porque de poco sirve prometer una sociedad nueva si las mujeres siguen fregando mientras los hombres se reparten el poder.
La revolución también empieza en casa.