Si en tu empresa no hay una herramienta de IA aprobada, tu equipo ya usa una igual: la gratuita, con su cuenta personal y pegando datos de clientes. Mejor dar una opción segura que prohibir y mirar para otro lado.
Desde Innovis estamos en el AI Congress Barcelona, en el Auditori L'illa. Venimos a escuchar cómo están usando la IA las empresas de acá y a aprender. Después les contamos lo que nos llevamos. #AICongressBCN
IA privada: hay modelos que corren en tus propios servidores sin mandar un solo dato afuera. Para sectores sensibles, como salud, legal o finanzas, esto deja de ser un lujo.
El "humano en el bucle" no es lentitud, es control. Que la IA prepare, que la persona apruebe y que todo quede registrado. Esa es la diferencia entre automatizar y apostar.
Tus datos de clientes no deberían entrenar el modelo de nadie. Preguntale a tu proveedor de IA dónde quedan tus datos y quién los puede ver. Si no te sabe responder, ya tenés la respuesta.
El prompt injection es el phishing de la era de la IA: alguien esconde instrucciones en un correo, un PDF o una web, y tu IA las obedece. Si tu asistente lee contenido externo, ya estás expuesto.
El AI Act europeo no es solo una carga. Para una pyme es una lista de preguntas que vale la pena contestar: qué datos usa tu IA, quién decide y quién responde si se equivoca.
Antes de darle a un agente de IA acceso a tu empresa, hacete una pregunta: ¿qué puede hacer sin pedirte permiso? Si la respuesta es "todo", tenés un problema, no un asistente.
La mayoría de las pymes no necesita "más IA". Necesita que su ERP, su CRM y su correo dejen de ser islas. La IA vale de verdad cuando conecta lo que ya tenés.