Lo hermoso de que Inglaterra pida sanción de la FIFA por el mensaje de Malvinas es la paradoja: la sanción solo tiene sentido si se reconoce que, efectivamente, "Malvinas" se refiere a las islas.
Si "Malvinas" no fuera una forma válida de nombrarlas, sería una palabra cualquiera.
Pero al denunciarlo como un mensaje político, admiten justamente lo contrario: que "Malvinas" nombra un territorio en disputa, que el reclamo argentino existe y que "Falklands" no es un nombre neutral ni definitivo, sino atravesado por su propio imperialismo.
Y esa es la revolución: lograr que la frase "Las Malvinas son argentinas" siga disputando sentido, incomodando al imperio (que todavía, en pleno siglo XXI, tiene 14 naciones subordinadas al Commonwealth) y recordando que la ocupación, al menos en ese pedacito de tierra del sur global, nunca consiguió volverse completamente legítima.
Lo triste q es tener un amigo varón en el culo del mundo q te dice “ te tengo q contar algo” y desaparece y pasan tres días y todavía no sabes nada. DIOS Q AGONÍA
A mí el que me dificultó el tema de la pareja fue mi viejo con sus consejos. Que no me case con un vago, ni con uno que me maltrate, ni un policía, ni uno que no sea inteligente, ni uno que no tenga humor rápido. Bueno, gracias, DEJASTE AL 100% DE LA POBLACIÓN MASCULINA AFUERA.