La activista Monika Silva luchaba denunciando casos de corrupción de gente cercana al gobierno y pidió q le brinden protección por riesgo a su vida pero no le dieron protección y la asesinaron, mientras a Carlos Vera q está alineado al gobierno lo protegen 3 policías las 24 horas
Ya que @teleamazonasec borró el tuit, lo borró de su web y no lo puso en su segunda emisión, toca compartir el reportaje de Fausto Yépez sobre los vínculos de #RobertoEntuque con el contrato con ATM, otra de las empresas que nos goleó con millones en la emergencia eléctrica.
El problema de Ecuador es que el anticorreismo recalcitrante nunca fue prodemocrático. Solo esperaba que la autocracia venga de un caudillo ajustado a su conveniencia.
Ecuador. Llegó el día.
Art. 105 de la Constitución:
El pueblo podrá “revocar el mandato a las autoridades de elección popular… una vez cumplido el primer año del periodo para el que fue electa la autoridad cuestionada”
Mi firma y mi voto por la #RevocatoriaYA#NoboaNuncaMás
Harvard, Berkeley, Georgetown... te enseñan a leer data, no a inventarla o maquillarla. La realidad de la crisis de salud, de seguridad, energética, de corrupción (Progen) y de democracia no se borra con videos de IA; la vive la gente. La realidad de Ecuador duele.
Para dirigir un país se necesitaría, en primer lugar, ser una buena persona. Que un informe a la nación sea un espacio de puyazos, indirectas y agresividad pasiva es francamente vergonzoso.
El problema real que debe resolver la ley, Julito, es el fraude: los que sí tienen plata y esconden; los que reciben pagos a través de terceros o usan la tarjeta de terceros (la mamá o la nueva pareja) para que no se pueda ver cuánto mismo ganan; los que van años sin pagar nada al SRI y nadie sospecha, en fin. Luego, establecer sanciones contundentes a todos los que habiliten ese fraude, no solo al alimentante.
El ministro Roberto Luque viajó a Estados Unidos a constatar los generadores q Progen le iba a vender al 🇪🇨 en el video muestran generadores q supuestamente eran nuevos, pero solo estaban pintados, en las fotos reales esos generadores ERAN CHATARRA q costaron más d $110 MILLONES.
Lavinia más confundida que nunca 😒 Pero vamos por partes, como dijo Jack:
1. No molesta ver avanzar o salir adelante a una mujer. Molesta la pantomima que vendes disfrazada de “superación personal”.
2. No molesta el éxito académico de una mujer porque muchas sí lo hemos logrado, lo aplaudimos y para nada se parece a tu “esfuerzo”. Así que molesta la burla a miles de jóvenes se han quedado sin cupo en la universidad por el abandono estatal que tu esposo ha provocado en el país.
3. No molesta tu vida personal en la farándula política. Molesta la post verdad que pretendes instalar en el imaginario de montón de jóvenes desde el privilegio del poder que por hoy tú tienes.
4. No molesta que compres un título, al final esa mentira es para ti misma. Molesta que salgas a transformar esa mentira en violencia de género y reduzcas ese problema social a un espectáculo que se te salió de las manos.
Lavinia Valbonesi Acosta, Primera Dama de Ecuador, obtuvo su título de Licenciada en Comunicación en apenas 9 meses (agosto 2025 – mayo 2026).
Lo que normalmente requiere entre 4 y 5 años de estudios universitarios, ella lo completó en tiempo récord gracias a un “programa acelerado” en la Universidad de los Hemisferios.
Resulta cuando menos curioso que una persona que hasta hace poco se dedicaba principalmente a redes sociales y al rol de influencer logre convalidar y aprobar una carrera completa en menos de un año, justo después de que su esposo asumiera la presidencia.
Este tipo de casos alimentan el escepticismo público sobre posibles tratos preferenciales, convalidaciones generosas o títulos exprés para figuras cercanas al poder.
Tantas personas que luchan por graduarse y Lavinia hace un pregrado de 4 años en 8 meses y se gradúa con tesis plagiada. Un insulto al país. A la educación superior y a los miles de jóvenes con potencial que quieren estudiar y no pueden por falta de recursos.
NO ES ACCIDENTAL, pero si ves esto el 7 de mayo, comienza una era de éxito para ti. Relaciones. Salud. Riqueza. Todo va a mejorar a partir de ahora. ¡Qué suerte tienes!
El estudiante ya no lee porque la institución educativa no lo exige; la institución no lo exige porque teme perder matrícula. Así se fabrica la mediocridad rentable.
No sé qué les sorprende tanto: salarios bajos, reticencia de empleadores a permitir teletrabajo, costos elevadísimos de educación, violencia escolar, desprotección frente al abandono paterno... puedo seguir de largo. No se puede maternar en Estados que no protegen a quien ciuda. Dejen de fingir que no se dan cuenta.
Cena de antiguas compañeras de clase. 35 años.
Currículums brillantes, buenos sueldos, Instagram lleno de “mujeres empoderadas”.
Entre risas, Elena deja la copa, se toca la barriga y dice:
—He decidido dejar mi trabajo unos años para criar al bebé. Juan y yo lo hemos decidido así.
Un segundo de silencio.
Sonrisas tensas.
Hasta que habla Clara.
Bio morada, hilos sobre patriarcado, postureo 24/7.
Deja la copa de golpe:
—Es un error gravísimo, Elena. Renuncias a tu independencia para ser la chacha de tu marido. Es un retroceso.
La mesa se congela.
Elena se encoge. Mira al mantel. Se le cae la sonrisa.
Ahí entro yo:
—Pensaba que el feminismo iba de que las mujeres pudieran elegir su vida, no de que todas hicieran la misma.
Clara gira la cabeza, molesta:
—Esa es una falsa libertad. Estás perpetuando roles de género.
Ya sin sonreír:
—No, Clara. Lo que perpetúas es tu ego. No quieres mujeres libres, quieres discípulas.
Si una amiga no encaja en tu guion, la tratas de ignorante y la humillas delante de todas.
Se pone tensa:
—Estás alienada. No entiendes nada de estructuras de poder.
Traducción: “No repetís mi eslogan, así que estáis equivocadas”.
El resto de la cena, Clara la pasa deslizando el dedo por el móvil, tecleando con rabia.
Seguro que redactando un hilo sobre “lo duro que es ser feminista rodeada de mujeres machistas”.
Al salir, Elena me agarra del brazo.
Ojos brillantes, voz bajita:
—Gracias por defenderme. Pensé que estaba loca por querer criar a mi hijo.
No está loca.
Está rodeada de un activismo que ama más el relato que a las personas.
Reflexión:
Hay un feminismo que presume de “liberar a la mujer”…
siempre que elija carrera, éxito y oficina.
Si elige maternidad, hogar o cuidado, de repente es sumisa, retrógrada o “lavada de cerebro”.
La libertad no es aplaudir solo a la CEO.
Es no tratar de traidora a la que decide criar a sus hijos.
Cuando tu “feminismo” te hace atacar justo a las mujeres que dices defender,
ya no es un movimiento de liberación.
Es otra religión más,
con dogmas nuevos y la misma intolerancia de siempre.