—Depende. ¿Te has zampado a alguien?
Tantos años dedicados a la caza hace que perciba un ligero olor a sangre, mas desconoce si es propia o, en su defecto, pertenece a alguien más.
@rebelliusparda Alcanza del aparador una jarra de cristal y abre la válvula para llenarla de cerveza helada. Antes que llegue a rebosar cierra de nuevo, realizando la entrega arrastrándola por la barra.
—Nada de poner los pies encima de las mesas. —avisa de antemano, por si acaso.
Contempla al albino bajo una mirada analítica. Si se le llega a ocurrir hacer eso en su bar, le da una patada en el culo.
—Qué educado. —responde, incapaz de retener la sonrisa que aparece en sus labios—. Natsumi. ¿Y tú?
Va a poner los pies sobre la mesa de la taberna de mala muerte en la que están reunidos, alzando una ceja y sonriendo ante la pregunta.
—Estás buena y con buen gusto. ¿Quién eres? —prioridades, y pocos pelos en la lengua.
< subirme, creo que el corazón me estallaría por la emoción.
Algo exagerado, puede, aunque es lo que siente.
—No, al contrario. Debería disculparme yo. Creo que suelo emocionarme de más… no es habitual.
Se acomoda un mechón del flequillo.
Parpadea varias veces. No tiene mala audición, eso es bastante evidente… pero según la conversación avanza tampoco puede pronunciar palabra alguna, dedicándose a hacer algo tan simple como escuchar con los labios entreabiertos.
Tan absorta está >
< que ni ha puesto atención en el lapso que llevan tomándose la mano.
—Oye, ¿no me estarás intentando estafar o algo? —se le cuela una risa nerviosa a la mitad de pregunta—. Sinceramente, ya sería un privilegio poder echarle un vistazo de cerca… pero si me das permiso para >
< Vaya, y eso que uso cremas para cuidármelas más…
No puede evitar fijarse en ellas, aunque tampoco tiene gran importancia.
—Hablando del tema. Si estás aquí supongo que también te interesa entrenar. ¿Me equivoco?
Primero ha observando con gran confusión lo que hace, sin embargo, va copiando sus gestos al pie de la letra. Un poco más lento, eso sí. Se guardará el saludo para la próxima vez que se encuentren.
—Curioso. —suelta una risa y asiente un par de veces—. ¿Se nota mucho? >
—Nat.
Chasquido de lengua, gran nombre. No lo olvidará. Mientras que ella le extiende la mano, el hijo del sol choca los cinco y luego los puños (haciéndola cerrar su mano en el proceso).
—¿Interrumpo algo? Te veo muy energética... ¿Entrenas? Esas manos tienen callo.