Cuando empiezan a hablar de creencias, muchas veces prefiero guardar silencio. Mi manera de entender a Dios va más allá de una iglesia: está en cómo trato a los demás, en ser empático, disfrutar la vida, amar sin miedo, ayudar cuando puedo y sentirme libre para ser quien soy.
Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.
“Lo material se recupera”.
No, María Antonieta. En estos países del tercer mundo, adquirir una vivienda es una completa hazaña. Esa frase de cajón es cualquier cosa, menos consuelo para una persona que acaba de perderlo todo.