Javier @JMilei sin tu ayuda, @LulaOficial no lo habría logrado.
Tu estupidez, tu impertinencia, tus insultos y agravios contra el presidente brasileño, sumaron a los indecisos, a quienes se habían abstenido y exacerbó el nacionalismo brasileño. En nombre del pueblo del país más grande de Latinoamérica, te damos las gracias.
Ahora es el turno de @sanchezcastejon y de los demócratas en Estados Unidos. Por favor, sigue hablando idioteces.
Que alegría más grande nos acaba de dar el pueblo brasileño! Gracias viejo lindo por nuca dejar de luchar, por sostener la esperanza de un mundo. Gracias Presidente Lula por tu compromiso con la humanidad. Te queremos!
Con la esperanza intacta…
ELECCIONES EN BRASIL
Remontada Épica.
Luiz Inácio Lula da Silva supera a Flávio Bolsonaro por más de 4.340.000 votos, y va por su cuarto mandato. Con el 99,7% de los votos escrutados, Lula lleva un 51,75% y Bolsonaro un 48,25% de los votos.
Cuando Lula asume su primer mandato, Brasil era la potencia global número 17°, y lo lleva a ser la 12°. En el segundo mandato lleva al país a ser la 6ª potencia del mundo, en el tercero baja al 12° y hoy tiene a Brasil en el lugar 8° de las potencias más grandes del planeta. En Brasil, nunca un candidato que resultaba segundo en primera vuelta, ganaba el balotaje.
Siempre hay una primera vez.
🎙️#AlPanPan | José Joaquín Brunner e impacto político por rebaja de condenas a abusadores de menores : “Este presidente, en particular, ha demostrado que no conduce, no dirige en el sentido propiamente gubernamental a su administración”. El exministro plantea que lo ocurrido con el ministro de justicia “es un muy buen test (para mostrar) el desorden comunicacional del gobierno”. El doctor en Sociología afirma que esta administración “tiene un problema que es probablemente el más serio de esto y es una creciente y notoria falta de liderazgo presidencial”.
Concluye que ante una decisión tan “incomprensible” se pone en tela de juicio el ‘gobierno de emergencia’, “es decir, que traía un equipo fuertemente cohesionado, con personas muy bien elegidas, y bueno, basta ver la trayectoria en el sector más clave del gobierno, que es seguridad” para determinar que eso no ha existido.
@mirnaschindler
Revisa el capítulo completo en el canal de YouTube de El Mostrador 📲
Presidente Kast. Por favor ponga carácter , presión, autoridad y presencia en todo aquello que nos tiene agobiados, espantados e indignados. Usted declaró que el 2027 será maravilloso ……. Millones de chilenos lo esperamos……..
LOS CELOS DE JOSÉ Y EL FANTASMA DE GABRIEL
Chile era una mujer singular. Delgada entre la cordillera y el Pacífico, sabía que el amor, como los terremotos, podía derrumbar una casa.
Durante diecisiete años soportó a un hombre autoritario que confundía la convivencia con la obediencia. Llamaba orden al miedo. Cuando finalmente consiguió librarse de él, juró que nunca más entregaría las llaves de su casa a quien pretendiera ser su dueño.
Volvió entonces a encontrarse con Patricio, un antiguo afecto de modales prudentes. Fue un romance de reconstrucción: abrir puertas y volver a conversar sin susurrar. Después llegó Eduardo, más solemne, con quien alternó ilusiones y desencuentros. Y más tarde Ricardo, que le ofreció estabilidad, aunque dejó cuentas pendientes.
Tras aquello, Chile decidió que quizá no necesitaba otro galán para seguir adelante. Se apoyó en Michelle, una amiga y consejera inteligente y tenaz, que terminó acompañándola en dos etapas distintas de su vida. Compartieron la responsabilidad de una casa difícil.
Pero apareció Sebastián. Venía del mundo de los negocios, exhibía fortuna, hablaba de eficiencia y prometía administrar el hogar como una empresa exitosa. Chile le abrió la puerta. Luego volvió a abrírsela. Dos oportunidades: a veces confundía esperanza con reincidencia. La segunda despedida fue particularmente amarga: la casa había sufrido un estallido y nadie concordaba sobre quién encendió la mecha.
Entonces conoció a Gabriel. Era joven, idealista, desordenado en ocasiones y convencido de que la casa necesitaba reformas profundas. Chile aceptó intentarlo. Hubo entusiasmo, tropiezos, promesas y discusiones. Unos vecinos lo detestaban; otros lo amaban y recordaban las grietas que ya tenía la vivienda.
Mientras tanto, José esperaba. Con la paciencia de quien no acepta un rechazo, confundía la perseverancia con un derecho adquirido.
José llevaba décadas enamorado de Chile, o al menos de la idea que tenía de ella. Se proclamaba firme, tradicional e infalible. Cada vez que Chile discutía con algún novio, él aparecía con flores, advertencias y un inventario minucioso de los defectos ajenos. Cortejaba hablando más de los otros que de ella.
Con Gabriel desarrolló una fijación extraordinaria. Si Gabriel cambiaba una ampolleta, José denunciaba el gasto. Si no la cambiaba, denunciaba la oscuridad. Si llovía, era culpa de Gabriel; si salía el sol, José anunciaba que con él habría amanecido antes.
Finalmente Chile aceptó su propuesta. José entró triunfante, convencido de que por fin había llegado su hora. Tenía las llaves y la oportunidad de cumplir lo prometido.
Pero apareció un inconveniente: Gabriel se había marchado de la casa, aunque José seguía invitándolo a todas las conversaciones.
Al desayuno preguntaba si el café estaba mejor que con Gabriel. Al almuerzo comparaba las cuentas. Por la noche exigía reconocimiento por haber cerrado una ventana que, según él, Gabriel habría dejado abierta. Hasta las goteras le recordaban al antecesor. Parecía menos interesado en construir una vida con Chile que en ganarle una discusión a un hombre ausente.
Chile comenzó a sospechar que José no estaba enamorado de ella, sino de la oportunidad de derrotar retrospectivamente a Gabriel. Había conquistado el presente, pero seguía durmiendo abrazado al pasado.
Y así, mientras José conducía mirando obsesivamente el retrovisor, Chile observaba el parabrisas. A veces, para chocar basta con no mirar hacia delante.
La historia todavía no termina. Pero José haría bien en comprender que una mujer no elige pareja para escuchar eternamente cuánto peor era su ex. Y que si insiste en convertir cada día en un plebiscito contra Gabriel, Chile podría terminar dándole una buena patada.
Pepe, supéralo. El fantasma no vive en la casa, tú lo llevas a la cama.
@MisColumnas