Las guardias médicas son un atentado a la fisiología humana, una ruptura del ritmo circadiano y, por extensión, de la cortisolemia y sus efectos a todos los niveles, cuya repercusión se hace evidente en la atención a tu madre, tu padre o tus hijos.
Iba a escribir un tuit sobre la #HuelgaMédica3O, pero ya fue escrito en 2018.
Creo que no puedo explicar mejor varios de los motivos que nos han llevado a esta situación.
Ayer hubo huelga general de médicos en toda España, secundada por la mayor parte de sindicatos médicos y reivindicando un estatuto propio con propuestas bastante razonables. Yo me enteré por este medio.
Que la ministra de Sanidad, médico anestesista, no haya dicho ni pío en su perfil denota el nivel de propaganda gubernamental que padecemos. Se silencia lo que no interesa; se jalea hasta reventar lo que beneficia al gobierno.
Ídem de ídem con la corrupción.
#HuelgaMedica3O
Fuente: Perplexity IA
“El Estatuto Médico propuesto por los sindicatos reclama un texto propio y exclusivo para los médicos dentro del Sistema Nacional de Salud, que contemple:
- Una clasificación profesional adecuada que reconozca la singular cualificación y responsabilidad específica de los médicos, diferente a la del resto de profesionales sanitarios.
- Un ámbito de negociación propio que permita a los médicos negociar condiciones laborales específicas.
- Regulación de la jornada laboral que garantice el descanso, reduzca la sobrecarga y permita la conciliación laboral, poniendo fin a la obligación de realizar guardias extenuantes de 17-24 horas, que actualmente son mal remuneradas y obligatorias hasta los 55 años.
- Que las horas de guardia se computen como horas extraordinarias, con la correspondiente cotización y que computen para la jubilación.
- Mejoras en las condiciones laborales para atraer y retener talento, evitando la fuga de profesionales.
Los médicos consideran que su situación actual está marcada por sobrecarga, bajos salarios y recortes de derechos, y que la jornada complementaria obligatoria es un abuso laboral inaceptable.
Estos puntos reflejan la demanda de un modelo de gestión de la sanidad pública que reconozca las diferencias y necesidades específicas de los médicos, garantizando un equilibrio entre la exigencia profesional y condiciones laborales dignas, algo que el actual borrador del Ministerio de Sanidad no atiende, por lo que ha sido rechazado por los sindicatos médicos.
En resumen, los sindicatos médicos exigen un Estatuto Marco propio que incluya clasificación profesional específica, jornada laboral regulada y guardias remuneradas y consideradas para la jubilación, con un ámbito de negociación exclusivo para el colectivo médico”.