@AlvaroUribeVel Otro invento más de los políticos para intentar controlar el libre mercado y erosionar la productividad. Razones bienintencionadas que dejan cicatrices de competitividad que no se pueden borrar.
Estimado @AndresFelArias muchas gracias por el comentario. Con todo respeto y aprecio: en términos generales, a la izquierda (los zurdos) les gusta intervenir a través del Estado en la vida económica de las personas—por ello se inclinan por la planificación central o la apoyan abiertamente—porque o no entienden cómo funciona un orden espontáneo, donde los procesos sociales complejos como el mercado y el sistema de precios dependen en últimas de la acción humana individual y subjetiva, o si lo entienden desconfían de esa espontaneidad y prefieren imponer sus preferencias—como la igualdad material—a través del
aparato burocrático (que a ellos les gusta controlar). Lo cual, por supuesto, se da a costa de la libertad individual.
En cuanto a la protección de los derechos naturales y negativos del individuo—vida, libertad y propiedad—que es de lo que se trata en el fondo combatir el crimen, la izquierda suele ser ambigua y hasta antagónica por varias razones. Primero, niegan los derechos naturales y adoptan una visión positivista, en la cual es el Estado el que le otorga derechos al individuo. Esto les permite crear todo tipo de pseudo-derechos que tiene que garantizar el Estado con intervencionismo (quitándoles a unos para darles a otros, escogiendo ganadores y perdedores en el mercado, etc.) De tal manera diluyen y hasta entorpecen la única función legítima—si es que la hay— de un Estado: proveer seguridad física y jurídica. Además, como la izquierda suele tomar en serio la idea de la lucha de clases como factor histórico determinante, tiende a justificar—o por lo menos a tolerar—el crímen según quién lo cometa. Por ello, por ejemplo, el apoyo explícito o el beneplácito a la lucha armada de guerrillas marxistas. Hay excepciones, por supuesto.
Ahora, en términos generales, la derecha suele oponerse a la lucha armada y prefiere que el Estado sí cumpla su función de proveer seguridad. En ese sentido la diferencia con la izquierda suele ser clara.
En cuanto a la libertad económica versus el intervencionismo estatal, el asunto no es tan claro. En especial porque hay un sector de la derecha que es intervencionista / proteccionista: le gustan los aranceles y los subsidios directos a ciertas industrias. Desconfían de la iniciativa privada y de lo que perciben como un desorden general en el mercado. Crean y amplifican burocracias regulatorias. Introducen impuestos onerosos, como el del patrimonio. Piensan que el mercado no genera desarrollo sino desigualdad, y por ello se sienten llamados a repartir subsidios y dádivas en nombre de conceptos como la fraternidad o la cohesión social—creando, por supuesto, clientelas políticas en el proceso. Equivalen a la sociedad con el Estado. No les molesta un déficit fiscal crónico siempre y cuando sea "moderado". Tampoco les molesta cierto grado de planificación central dentro de una "economía mixta", ni ciertos controles de precio. Hasta impulsan empresas estatales inviables porque sienten que el Estado debe jugar un rol directo y determinante en la vida económica. Les gusta la burocracia y la amplían, siempre y cuando sean ellos quienes la controlan.
Esta derecha colectivista tiene, por supuesto, mucho en común con la izquierda (con frecuencia ambos atacan al "neoliberalismo"). Por ello es completamente válido decir que un colectivista de derecha, al aplicar su programa, gobierna como un zurdo en materia económica.
Ahora, hay otra vertiente—se podría decir de la derecha— que está a favor de la protección de los derechos naturales, pero con igual énfasis en la propiedad y en la libertad. Por ello desconfía del poder excesivo del Estado, que no es más que el conjunto de políticos y burócratas que lo controlan. Está a favor de permitir que surja un orden espontáneo en el mercado con mínima o nula intervención, incluyendo en el ámbito monetario. Favorece al mercado no sólo por cuestiones de eficiencia, sino como mecanismo de descubrimiento. Se resiste a dejar las decisiones que le corresponden a la acción humana al burócrata, con su fatal arrogancia. Se opone a la política deficitaria y sus inevitables consecuencias de deuda, monetización e inflación. Ni hablar de tolerar o apoyar empresas estatales o controles de precio, empezando por el salario. En resumen, quiere reducir al Estado, si es que es necesario, a sus justas proporciones.
Del otro lado están las fórmulas colectivistas en sus distintas vertientes. Y, lo que es peor, el colectivismo de derecha legitima las tesis fundamentales de la izquierda y prepara el camino para que ésta suba al poder. Ya pasó en Colombia.
No creo que nos vayamos a poner de acuerdo en cuanto al fmi, que ya discutimos en otra ocasión, ni a la necesidad de que un banco central fije la tasa de interés.
En cuanto a la viabilidad de reformar la Rama Ejecutiva, se puede desde la cúpula siempre y cuando haya un plan detallado con voluntad política. Este gobierno sólo ha demostrado improvisación en ese sentido.
¿Por qué @ABDELAESPRIELLA gobierna como un zurdo?
* Mantiene toda la burocracia de Petro-Duque-Santos y se jacta de nombramientos en entidades inútiles.
* Quiere un "Plan Marshall" igual que Claudia López (ninguno sabe qué pasó con el original)
* No hay recorte del gasto neto a la vista
* Impulsa empresas estatales subsidiadas como Satena en vez de privatizarlas
* Quiere manipular la tasa de interés en vez de dejar que ésta la determine el mercado
* Habla de "cohesión social" y "Estado comunitario"
Puedo dar más ejemplos, pero esto es evidente: aunque sirvió para ganarle al petrismo, que es hasta peor, las ideas zurdas siguen gobernando.
@laresonancia@Hostlife23344 Falso! Mire el deporte... Ningún jugador de fútbol necesita del estado. El fútbol es apreciado y existen miles de organizaciones civiles organizadas para desarrollar los jugadores desde niños. Los otros deportes simplemente no gustan tanto y eso está bien... Es el mercado
¿Los impuestos son un robo o simplemente le pusimos una palabra más bonita?
“Tributo” suena mucho mejor.
@Tinojaramillo trae los números. @nicoferdo discute los incentivos.
Yo tengo una obsesión más básica:
si no puedo decir que no, ¿qué tan voluntario es el trato?
En 1998 nació temporalmente el 2×1000.
Veintiocho años después seguimos pagando su versión 4×1000.
Ahora tenemos otra palabra mágica:
Tasa de Seguridad. Temporal hasta 2027.
Ajá.
Guarden este post.
Nos vemos en 2028.
@laresonancia@Hostlife23344 Eso es lo mismo. Leí casi todas sus respuestas y la verdad usted no ve el punto, no se da cuenta que es un robo. Haga el ejercicio mental... Es como si le llegará una cuenta de cobro para patrocinar al mariachi que va a la casa del lado... Absurdo y molesto no?
@mateoamayaq Es imposible que los colombianos sigamos dejando que personajes ridículos, sin talento e inmerecidos nos sigan metiendo la mano en el bolsillo.
Qué negocio tan maravilloso: su casa sube de precio y el que celebra primero es el municipio.
Usted no la vendió.
No recibió un peso.
No realizó ninguna ganancia.
Pero subió el avalúo.
Y como explica @nicoferdo73 :
Predial = avalúo × tarifa.
Curiosamente siempre encuentran cómo subir el primer número.
Para bajar el segundo les da amnesia.
El Estado también desarrolla adicciones. Algunas se llaman recaudo.