Pensar que nuestros antepasados imaginaron esta década con coches voladores, teletransportación y robots, cuando en realidad el futuro solo implica, no jubilarse con una pensión digna, reflujo, acidez y nunca alcanzar asiento en el metro.
¿Por qué existe el celibato religioso si desde el punto de vista evolucionista no tiene sentido, en principio, renunciar a la reproducción?
La idea central de este estudio es que no se trata solo de una renuncia individual sino que en sociedades donde los hermanos compiten por la riqueza familiar, sobre todo por la tierra, los padres pueden beneficiarse si uno de los hijos entra en un monasterio. Ese hijo no tiene descendencia, pero reduce la competencia y deja más recursos para los hermanos, que así pueden casarse mejor y tener más hijos. El beneficio indirecto para la familia puede compensar la pérdida directa.
Los autores pusieron a prueba esa idea con datos etnográficos de 352 sociedades. Predijeron que el celibato sería más frecuente donde hay pagos importantes al casarse, menos poliginia y riqueza heredable, especialmente tierra. También esperaban que el celibato masculino fuera más común con el precio de la novia (pago de la familia del novio) y el femenino con la dote (pago de la familia de la novia).
Los resultados van en esa dirección, aunque algunos efectos son modestos. El celibato aparece sobre todo en sociedades monógamas y donde la tierra se hereda. El paso de la poliginia a la monogamia es el cambio que más aumenta la probabilidad de que exista. El celibato de hombres es más habitual donde paga la familia del novio y donde la herencia sigue la línea paterna. El de mujeres es más habitual donde paga la familia de la novia y donde predomina la monogamia o la poliandria. El budismo y el cristianismo son las religiones que más institucionalizan el celibato mientras que en el islam y el hinduismo apenas existe.
Ejemplos históricos encajan con el patrón. Por ejemplo, en Mongolia, el precio de la novia y la poliginia coincidieron con hasta un 40 % de hombres monjes. En el Tíbet y Ladakh, la escasez de tierra y la poliandria llevaron a donar hijos sobrantes a los monasterios. En la Europa medieval, las dotes altas empujaron a muchas hijas de familias acomodadas a los conventos. En gran parte de África, en cambio, la tierra no escaseaba tanto y el celibato institucional es raro, pese a la presencia del cristianismo.
La conclusión sería que el celibato religioso puede entenderse como una estrategia familiar más -junto a la primogenitura, la poliandria o enviar hijos al ejército- para no fragmentar la riqueza heredable. Patrones parecidos en sociedades budistas y cristianas sugieren que instituciones religiosas similares surgieron en respuesta a presiones socioeconómicas parecidas, no solo por doctrina.
La personalidad narcisista tienen predisposición a volverse sectarios y ser líderes de grupos radicales.
El narcisismo no “causa” las teorías de la conspiración, pero las hace especialmente atractivas. Quien necesita sentirse especial, superior y dueño de una verdad que los demás ignoran encuentra en esas teorías un atajo perfecto: no es que esté equivocado o desinformado, es que “él ya lo vio venir” y el resto está ciego o manipulado.
A eso se suma cierta paranoia (el mundo le persigue o le oculta cosas) y una credulidad selectiva: acepta con facilidad relatos que confirman su grandeza y rechaza las evidencias que lo contradicen. Por eso, en los estudios, el narcisismo aparece como uno de los predictores de personalidad más consistentes de esa forma de pensar.
Interesante estudio en bebés sobre la propiedad:
Este estudio investiga cómo los bebés y niños muy pequeños razonan sobre las disputas por objetos y territorio. Cuando dos individuos quieren lo mismo, ¿quién debería quedárselo? En muchas especies, incluida la humana, dos reglas aparecen una y otra vez. Una es la de la primera posesión: quien tenía el recurso primero tiene más derecho a conservarlo. La otra es la de la formidabilidad física: el más grande o el más fuerte suele imponerse. Los adultos suelen combinar ambas intuiciones. El estudio se pregunta si esas mismas expectativas ya están presentes antes de los dieciocho meses.
Para responderlo, los investigadores mostraron a 227 bebés y niños pequeños animaciones muy simples con agentes geométricos que disputaban un espacio o un objeto. Medían sobre todo el tiempo de mirada: si el desenlace contradecía lo que el bebé esperaba, este miraba más rato. El resultado es claro y, en parte, contrario a lo que muchos adultos darían por sentado. Los niños de diez a dieciocho meses sí esperan que el agente más grande gane el conflicto territorial. En cambio, no esperan que el primer poseedor conserve lo suyo cuando llega un intruso. Tampoco muestran preferencia por el poseedor original frente a quien le quita algo por la fuerza. Es decir, a esa edad el tamaño predice el resultado; la mera prioridad temporal, no.
La conclusión de los autores es que la primera posesión por sí sola no basta para moldear las expectativas ni las evaluaciones de los bebés en conflictos diádicos. Lo que sí influye claramente es la formidabilidad física (el tamaño). Esto sugiere que la psicología de la propiedad humana no nace simplemente de una regla innata de “quien lo tenía primero se lo queda”, sino que se construye más tarde o necesita otras condiciones (intención, trabajo, normas sociales, etc.).
Muchos esclavizados optaron por suicidarse. En algunos grupos africanos, como los Igbo, tras la muerte se producía la transmigración del alma a África. Para disuadirlos, los esclavistas optaron por desmembrar los cadáveres alentando la idea de una resurrección parcial y horrenda
Formado en la Escuela de Fráncfort y discípulo de Habermas, el director de Palantir puso el pensamiento crítico europeo al servicio del militarismo algorítmico. Su «república tecnológica» es sólo el nombre de un negocio que lleva dos décadas en marcha.
https://t.co/gLrxdhLedP
Declassified Mexico Water Allocation Map Created By The CIA
This CIA-produced map of Mexico’s water allocation highlights the growing imbalance between water supply and demand across the country.
Using watershed regions rather than state borders, the map categorizes areas by levels of water stress, ranging from “without stress” in the wetter southeast to “very high” stress across much of northern and central Mexico.
The darkest regions including Baja California, Sonora, Chihuahua, Nuevo León, and the Mexico City region, represent areas where water resources are heavily overallocated, meaning consumption is approaching or exceeding sustainable supply.
The map reflects one of Mexico’s defining geographic challenges: population and industry are concentrated in some of the driest parts of the country.
Northern Mexico contains major manufacturing centers, irrigated agriculture, and rapidly growing border cities tied closely to the US economy, while central Mexico includes the enormous urban concentration around Mexico City.
At the same time, southern states such as Oaxaca and the Yucatán Peninsula receive far greater rainfall and face comparatively lower stress levels. This uneven distribution has long shaped Mexican economic development, migration, and infrastructure policy.
The map remains highly relevant today because water scarcity has become one of North America’s most serious environmental and political issues.
Prolonged droughts, climate change, aquifer depletion, and disputes over the Rio Grande and Colorado River systems have intensified tensions between Mexican states, agricultural users, cities, and the United States.
Major urban areas, including Monterrey and Mexico City, have experienced severe water shortages in recent years, bringing national attention to aging infrastructure and unsustainable groundwater extraction.
Visually, the map demonstrates the CIA’s interest in environmental pressures as national security concerns.
Rather than focusing purely on climate or rainfall, it emphasizes allocation stress, the relationship between available resources and human demand.
In doing so, it presents water scarcity not simply as an environmental issue, but as a driver of economic instability, migration pressures, agricultural vulnerability, and regional political tension across Mexico and the broader US–Mexico border region.
More Declassified 2010s CIA Maps: https://t.co/tQzthLEnuD
Mexico's rivers wait for the rain. At the end of the dry spring the combined flow to the sea sinks to about 3,800 m³/s; by mid-October it passes 57,000, a fifteenfold swing.
#rivers#Mexico#dataviz
❗ Un megaestudio revela el misterioso origen de los murciélagos: “Son uno de los mayores experimentos de la evolución”
https://t.co/i6eea1XATr Por @aberron
⌛Octubre 2009: @EmilioGlezM prometió que iba a sanear el río Santiago con la planta de Agua Prieta.
🗣️Lo cito: “Se limpiarán las cascadas y colas de caballos, los nuevos Doctor Atl sacarán sus pinceles para pintar un Jalisco más limpio”.
📌No más cheques en blanco.
La mente cree más lo que le repiten que lo que realmente es verdad. Por eso es importante cultivar el pensamiento crítico a niveles no neuróticos.
El cerebro no distingue bien entre “verdadero” y “familiar”: si repites una idea muchas veces, la procesa con más facilidad y la toma por cierta aunque no lo sea. Ese fenómeno se llama efecto de verdad ilusoria; un estudio de 2021 mostró que la sensación de veracidad sube con cada repetición, sobre todo al pasar de oírla una vez a oírla dos, y después el aumento es cada vez más pequeño. Por eso las afirmaciones, los eslóganes o las noticias falsas ganan fuerza simplemente al circular una y otra vez.
Según este estudio, el cerebro de los vertebrados no surge de un único linaje embrionario, sino de dos sistemas nerviosos primitivos que la evolución yuxtapuso hace al menos 550 millones de años: progenitores OTX2 dan el cerebro anterior y medio (cognición), y progenitores GBX2 el rombencéfalo (funciones vitales).
Ese origen dual, que se ve también en pollo, pez cebra y gusanos bellota -y análogo a los dos sistemas separados de las medusas-, explica por qué no se podían cultivar neuronas del tronco encefálico desde células del cerebro anterior y abre vía para estudiar ELA, atrofia muscular espinal y el efecto anorexígeno de los GLP-1.
El #humor, desde la noche de los tiempos, desopila, esto es, desobstruye las cañerías del entendimiento, y de paso corroe la solemnidad de los pedestales y nos baja a la tierra, recordándonos que nada es para tanto.
https://t.co/J6snVuNIjM
Sin esta idea, el liberalismo no es nada:
Jeffery Tyler Syck argumenta aquí que la idea más importante del liberalismo no es el mercado libre, las reglas formales del derecho ni la libertad religiosa, sino la dignidad humana innata e igual: todos nacen con el mismo valor.
Sobre el origen de esa idea, Syck dice tres cosas:
Primera: no es nueva; la mayoría de las religiones del mundo han sostenido, de un modo u otro, que el ser humano tiene un valor propio.
Segunda: también hay precedentes seculares; Aristóteles y Cicerón ya vinculaban la moral al reconocimiento de la dignidad del prójimo.
Tercera: lo propio del liberalismo temprano fue universalizar y secularizar la idea cristiana del Imago Dei -que cada uno nace con Dios reflejado en su ser- y convertirla en fundamento del régimen político, no en un asunto privado dentro de un mundo jerárquico.
Su conclusión es que, al sustituir esa base moral por el materialismo -solo cuenta lo medible: confort, prosperidad, empleo-, el liberalismo se ha quedado sin el ancla que justifica la igualdad. Para defenderse de la tiranía y dar sentido a la vida política, debe recuperar esa tesis: todos, ocupe cada uno el lugar que ocupe, están dotados de igual dignidad humana.
https://t.co/B8HybAxH2f