Que deje de lloriquear, que Zen está ocupado disparando miradas alternas a Haku y a la situación como si pretendiera preguntarle, en silencio, qué está pasando exactamente.
—— De todas las cosas que podría haber en el edificio, tenía que ser el omegaverse . . .
Uno jamás deja de sorprenderse en esa comunidad, vaya. Aunque su mueca es, más bien, de disgusto.
No es su tag favorito de AO3 ni de lejos.
Ya son dos. Es ambitorpe: inhábil para los nombres y también para las caras.
Le dedica una pequeña y torpe reverencia a Zihan desde su asiento. Es un chaval educado cuando le da por ahí.
Zen tiene dos manos: una para saludar a Zihan y otra para hacer lo propio con Envy.
—— Zen.
Porque hay al menos una de esas figuras a la que no es capaz de reconocer.
Después de media hora de trance patrocinado por Charlotte Lawrence se ha acomodado los auriculares al cuello y liberado a Haku del peso de su cabeza.
—— Hey.
Con la misma pesadez de quien despierta de un coma.
Ocupa asiento con los auriculares puestos y saluda con la diestra. Cuando se le termine la canción, hablará . . . si eso.
Ha trabajado hoy, que le perdonen el modo standby.
—— Ah. Ostras. Es verdad.
Como decía, su memoria. Casi parece que hubiera borrado todo recuerdo del grupo hasta ese particular instante.
—— Toco la batería, pero no es mi trabajo. También toco la guitarra, pero tampoco es mi trabajo. Soy fotógrafo, ah.
—— Tercero D. ¿Cómo sabes quién soy?
Puestos a preguntar . . .
Mientras tanto, ha pasado a masajearse las muñecas. Algún otro crujido se le escapa por ahí.
—— La mano entera. Es culpa de aplicar demasiada tensión y eso; se me pasará. Creo.
Ha hecho bien en salir corriendo, así no sufre los coletazos de su furia blablabla.
Le ha mirado con el ceño arrugado, pero no pronuncia mayor queja. No son horas para pensarse amenazas e insultos ocurrentes.
—— ¿Hm? Sí. ¿Nos hemos presentado?
Culpa a su memoria, aunque jura y perjura que se acordaría de tal cabellera.
A saber. Se afana tronándose los dedos; siente las manos entumecidas después de su laaarga sesión de reventar tambores y platillos.
Ah, pero luego el de las tendencias homicidas es él, ya. Entiende, claro que sí . . .
Como sea, hace acto de presencia con las mismas pintas de My Chemical Romance reject de siempre.
—— Oh. Pensaba que seríais más.
Aunque no sea muy cívico, duda que alguno de ambos vaya a limpiar el desastre esa misma noche.
En su lugar, Zen se afana con sus propios bolsillos, buscando un pedazo de cartoncillo negro que acerca al contrario.
—— Sí, Zen.
Confirma, aunque en ese mismo rectangulillo +
Su rostro fue de sorpresa pero solo la necesaria para que fuera notoria en él, que suele ser la persona más inexpresiva de la sala.
Asintió varias veces ante la aclaración, pero seguro se le olvide la mañana siguiente.
—————— ¿En serio?
( … )
enseñar la consola esta. Y las veintemil razones por las que Final Fantasy también es un "clásico de verdad".
Que a lo mejor sonaba abrumador, pero el pelinegro lo ofrecía con la mejor de las intenciones.
—— Ah, y buenas noches. Espero que llegues bien a casa. Mejor que +