Todavía te pienso, pero, sobre todo, todavía te echo mucho de menos. Solo espero que se me pase pronto, porque sé que tú me dejaste atrás hace mucho tiempo. Y yo también lo habría hecho… si no te hubiera querido tanto.
Flaco te extraño y no solo a las 3 de la mañana cuando me siento mal, también te extraño a las 5 de la tarde queriendo decirte “ni sabes lo que me pasó hoy” y eso me duele más.
Nacida para decir: “Hablemos una última vez. Intentemos arreglarlo, busquemos una solución.”
Obligada a irme en silencio. No porque quisiera, sino porque entendí que no puedes luchar por dos personas. Hay quien no sabe hacerlo y hay quien, simplemente, no quiere lo mismo que tú.