Puedes engañar a todos algún tiempo, puedes engañar a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todos todo el tiempo.
A Quintanilla siempre se le vio por dónde iba y de qué pie cojea.
Los más jóvenes os perdisteis a Relaño filmando a escondidas a los niños del Canillas por odio hacia Mourinho. Su hijo tuvo que cambiar de apellido para jugar como portero del infantil pero ya se encargó Relaño de desvelar su identidad. La consecuencia: el niño se pasaba los partidos como visitante escuchando Mourinho hijo de puta.
Horas de tertulias en las que decían que o salía Gonzalo, o salía Endrick… uno renovado hasta el 2030, el otro el 9 del Madrid. Vamos lo que viene siendo no tener ni puta idea. Todavía hay gente que los escucha.